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viernes, 4 de mayo de 2012

LECTURA DE JAIME PASQUEL BRASH EN PERÚ

"Con una  jornada maratónica plena  de  poesía, conferencias, presentaciones  de libros, la Casa del Poeta Peruano que  preside el poeta José Guillermo Vargas Rodríguez, rindió homenaje  a quienes con el verso y la palabra  construyen un mundo de paz.
Saludamos la presencia de las delegaciones  de  los diferentes  países que nos  acompañaron: Graciela Paoli, María Villalta, Raúl Meroi y María Elena Dossena  (Argentina), Antonio Miranda (Brasil), Anna Francisca Rodas (Colombia), Pedro Serazzi (Chile), Martha Elsa Durazzo, Mara Romero y Jaime Pedro Gustavo Pasquel Brash (México), Flavia Cosma (Rumania),  junto a de Perú.
Una de las conferencias  estuvo a cargo del escritor Jaime Pasquel Brash (México).

Un momento  especial  lo  tuvimos  con la inauguración  de Olandina TV, con el lema De las raíces del corazón a la imagen de la cultura, ceremonia  que  fue apadrinada  por  el Alcalde Provincial de Huari y la poeta argentina María Villalta.
La Casa  de la Literatura  Peruana  fue el escenario  de este magno evento literario, en donde la nota musical de danza y poesía fue dada por el cantor de tangos Raúl Meroi, de Argentina, y Estampas de mi tierra, grupo de danzas que  dirige Carlos Chinchay (Perú) y Consuelo Salas (Lambayeque) con  poesía costumbrista, orgullosamente representando a nuestra Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo."

jueves, 3 de mayo de 2012

PREMIO A ERNESTO CARDENAL

Ernesto Cardenal (Granada, Nicaragua, 1925), poeta, sacerdote católico y defensor de la Teología de la Liberación recibirá 42 mil 100 euros (más de 55 mil dólares) por decisión del jurado Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, que celebra su XXI edición. El año pasado la ganadora fue Fina García Marruz, poeta cubana. Cardenal es  autor de más de veinte obras, como Epigramas (1961), Salmos (1964), Oración por Marilyn Monroe y otros poemas (1965), El estrecho dudoso (1966), Homenaje a los indios americanos (1969).
El jurado estuvo formado, entre otros, por José Manuel Blecua, Antonio Lobo Antunes, Soledad Puértolas, José Manuel Caballero Bonald, Luis Antonio de Villena, Jaime Siles y Luis Alberto de Cuenca.
Cardenal es presidente honorario del Centro Nicaragüense de Escritores. Recibió en 2009 el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda. En abril de 2010 fue elegido miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua.
El Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica (INCH) emitió un comunicado en el que celebra que el poeta haya sido galardonado con este Premio. René González, presidente del mismo, dijo que el premio para Cardenal "es más que justo y merecido". "El poeta Cardenal durante seis décadas nunca ha dejado de sorprender al planeta literario con su poesía, siempre arriesgada, sobrecogedoramente humana, atenta a los problemas sociales, a los pobres, a los desposeídos, a los desarraigados", se lee en un comunicado del INCH.

CONFESIÓN DE AMOR DE LUZ DEL ALBA VELASCO, POETA: "PARA BIEN O PARA MAL"

AMIG@S: Celebro el triunfo de mi sobrino Germán Velasco Aguirre como parte del equipo de Potros UAEMex Campeones Nacionales de las Universidades de México, para oxigenar un poco de lo que corre en nuestras redes y tener pretexto de hurgar por la otra cara del futbol y su afición. Un abrazo como siempre. Luz del Alba

A Germán Velasco Aguirre
Delantero #17, Potros UAEMEX
Campeones Nacionales Universiada 2012

Que una mujer hable de futbol en los medios generalmente no se da, a menos que tenga un "buen ver", o algo entrañable la acerque a un deporte al que es difícil aficionarse sin practicarlo alguna vez. Por mi parte, tengo una relación apasionada desde muy chica. Mi padre formó la primera liga de fútbol en la frontera de Chiapas, uno de mis hermanos casi nace en un campo llanero de fut. Los domingos en familia vivíamos nuestra propia "épica" del campo: la pelota y los 22 hombres. Muchas veces, esos domingos aportaban sus propias "tragedias" cuando se armaban peleas campales ante la pasión; y otras tantas terminaban en "comedias" legendarias. Mi hermano mayor solía regalarnos hazañas en la cancha que más tarde formaban parte de las leyendas de aficionados y prolongaban la gesta a una pasión non-stop que suplanta al futbol. Esas tardes de domingo se tejían adicionalmente con el salpullido visual del canal 13 y su DeporTV, donde los cronistas televisivos transformaban un juego sin gloria en la mayor Odisea.
En el gremio de los literatos se dice que hay un desdén de los "letrados" hacia el fútbol. Esto no lo podemos generalizar, aunque Jorge Luis Borges no deja de ser Borges y fuera el encargado de marcar la divisoria de aguas. Con lapidaria ironía reformuló el "civilización y barbarie" sentenciando en más de una entrevista periodística que el fútbol era "una cosa estúpida de ingleses... un deporte estéticamente feo: once jugadores contra once corriendo detrás de una pelota no son especialmente hermosos". La frase hendía el cuchillo en el corazón de un continente latino netamente futbolero y convocaba al escándalo.
Albert Camus (Nobel) había dicho que el futbol le enseñó todo lo que sabía. Porque el futbol no sólo ha dado hinchas al mundo, también se ha enriquecido de ellos. Camus aprendió, cuando era arquero en Argelia, que "la pelota nunca viene hacia uno por donde uno espera que venga. Esto me ayudó mucho en la vida... Lo que más sé acerca de moral y de las obligaciones de los hombres se lo debo al futbol".
¿A la pelota se le debe, entonces, El mito de Sísifo, Los justos y La peste?


Pier Paolo Pasolini escribió que "El goleador es siempre el mejor poeta del año", dando la cumbre del romance entre literatura y el fútbol.
Excepciones, en los años 20, con Juan Parra del Riego y el argentino Bernardo Canal Feijóo, que escribieron Penúltimo poema del fútbol, y Horacio Quiroga al publicar "Suicidio en la cancha", un cuento sobre el caso real de un jugador del Nacional que se pegó un tiro en el círculo central de la cancha. De aquellos tiempos es el primer relato totalmente ficcional sobre futbol en el Río de la Plata: la novela del francés Henri de Montherlant, "Los once ante la puerta dorada".
En 1923, nada menos que en su meláncolico libro Crepusculario, Pablo Neruda escribió el poema "Los jugadores", y doce años después "Colección nocturna", incluido en Residencia en la tierra. Durante el primer medio siglo hubo escasos coqueteos de la literatura con el futbol. Quien entró de lleno en el tema fue el uruguayo Mario Benedetti con su ya célebre cuento "Puntero izquierdo", escrito en 1955 y publicado en el libro Montevideanos.
El llamado boom de la literatura latinoamericana se acercó al mundo del futbol no sólo desde la escritura, sino también desde las tribunas. Tras un partido, otro Nobel, Gabriel García Márquez, declaró: "No creo haber perdido nada con este irrevocable ingreso que hoy hago públicamente a la santa hermandad de los hinchas. Lo único que deseo, ahora, es convertir a alguien".
Escritores que se reconocían como hinchas de futbol: el poeta Rafael Alberti —quien escribió "Oda a Platko", dedicada al arquero húngaro del Barcelona—, Miguel Hernández, Miguel Delibes, Manuel Vázquez Montalbán, Juan Carlos Onetti, Mario Benedetti, Jorge Amado, Augusto Roa Bastos, Ernesto Sabato, Rubem Fonseca, Mario Vargas Llosa, Julio Ramón Ribeyro y Alfredo Bryce Echenique. El español Camilo José Cela, con Once cuentos de futbol, el mexicano Juan Villoro, un texto sobre el maracanazo —el día que Uruguay le ganó a Brasil la Copa del Mundo en el estadio Maracaná—, titulado El hombre que murió dos veces, Humberto Constantini, su relato "Inside izquierdo", y Leopoldo Marechal elige la tribuna de un River-Boca para lanzar la batalla del protagonista de “Megafón o la guerra”.
Mientras tanto, en Europa, el austriaco Peter Handke ponía la piedra basal con su novela La angustia del arquero frente al tiro penal —que poco habla de futbol, es verdad pero tiene una de las definiciones más bellas de ese instante crucial en un partido—.
Y en lares mexiquenses, donde el escritor Eduardo Osorio se reveló en su novela El año en que se coronaron los diablos y rescató algunos rasgos angulares del origen y la historia de Toluca, una ciudad que, para bien o para mal, “sólo se recuerda por el futbol y el chorizo”.


UAEM, bicampeón en futbol varonil de la Universiada Nacional 2012.
Los Potros de la Universidad Nacional Autónoma del Estado de México (UAEM) lograron el bicampeonato en Futbol Asociación Varonil, al coronarse en la Universiada Nacional 2012, tras vencer en la gran final con marcador de 3-2 a los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL). La ceremonia de premiación estuvo encabezada por el comisionado de Futbol del Conde, Roberto Gadea Ayala, y el coordinador del Futbol de la UV, Humberto Morales, quienes entregaron las medallas de oro, plata y bronce, así como reconocimientos a los tres primeros lugares.

Publicado por Jesús Garrido para Ego rejego el 5/02/2012.

ÁRBOLES EN OBRAS PLÁSTICAS

miércoles, 2 de mayo de 2012

DÍAZ MIRÓN, CRONISTA POÉTICO / MIGUEL SALVADOR RODRÍGUEZ AZUETA

Salvador Díaz Mirón  tiene muchas facetas: político, periodista y poeta, pero muy poco se habla de su inquietud por dejar constancia escrita de eventos que sucedían en su ciudad natal.
Como buen poeta era sensible al contacto visual de mujeres bellas, en especial aquellas de tez blanca y apariencia extranjera, tal vez porque en el puerto de Veracruz era difícil observar mujeres con tales características.
El vate no solo se inspiraba con su belleza sino que indagaba acerca de su vida y si existía alguna historia digna de narrarse, era razón más que suficiente para que la transformara en un poema, tal es el caso de Dea (1895) e Idilio (1901).
En Dea, el poeta nos narra parte de su estancia en abril de 1895 en el hospital de San Sebastián −edificio que hoy alberga oficinas, una galería y auditorio del  IVEC (Instituto Veracruzano de la Cultura)−. Díaz Mirón  convalecencia en aquel recinto, apenas  unos meses antes  había fallecido su padre, don Manuel Díaz Mirón.
Debido a su precaria salud las autoridades habían decidido  trasladarlo de la cárcel municipal, donde se encontraba en espera de un fallo positivo al juicio que se le seguía desde 1892 por la muerte de Federico Wolter.
El poeta hace un crónica y describe los alrededores, empezando por el hospital: “Recio y amplio edificio que no brilla por la elegancia y el primor del arte. Fue convento y capilla y es hospital”. Sobre el baluarte Santiago, escribió: “Elévase a la orilla del mar, hacia la parte de oriente, por la cual hay un baluarte, de dos que duran a evocar memoria”. Y del parque Zamora menciona: “Al sur y herboso como inculto predio, un parquecillo ruin en cuyo medio un zócalo mezquino espera en vano, con una obstinación que infunde tedio, la estatua de un gran hombre mexicano”.
Es aquí donde el bardo observa a “una moza, con rostro de delirio, pasó, blanca y derecha como un cirio, lírica y turbadora como un canto, odorífera y prócer como un lirio.”
Gracias a sus indagaciones con personal del nosocomio el poeta se entera de la triste historia de Dea, cuyo padre, Juan Falot, fue un soldado del ejército francés que decidió quedarse en México; enamorado de una mujer, formó familia. Al nacer Dea la madre muere y al poco tiempo el padre enferma y se trasladan al puerto, en donde Dea tiene que internarlo por su gravedad y piensa en enclaustrarse en un convento fuera de México, lo que le lleva a exclamar al poeta:  “Al destino la dicha es una injuria y el oasis un tósigo al desierto”.
En Idilio, Díaz Mirón  transforma en poema la vida de una niña gitana en las afueras de la ciudad de Veracruz, tal vez en lo que se conoce como el Morro o la Tampiquera, pues dice que la historia se desarrolla a “tres leguas de un puerto bullente que a desbordes y grescas anima y al que un tiempo la gloria y el clima adornan de palmas su frente, hay un agrio breñal y en la cima de un alcor un casucho acubado que de lejos diviso a menudo y rindiéndose apoya un costado en el tronco de un mango copudo”.
Las pistas son fáciles de seguir, tres leguas son un poco más de 16 kilómetros, aproximadamente de Veracruz a la cabecera municipal de Boca del Río, y el poeta además habla de que la casa está en una cima, desde donde se puede apreciar el mar.
“El ponto es de azogue y apenas palpita. Un pesado alcatraz ejercita su instinto de caza en la fresca.”
En dicho lugar el poeta encuentra “una rustica grácil asoma como una paloma”,  “infantil por edad y estatura sorprende ostentando sazón prematura: elásticos bultos de tetas ópimas y a juzgar por la equívoca traza no semeja sino una rapaza que lleva en el seno dos limas”.
Díaz Mirón se sorprende por la rara belleza de la pequeña describiéndola de la siguiente manera:
“Blondo y grifo e inculto el cabello, y los labios turgentes y rojos, y de tórtola el garbo del cuello, y el azul del zafiro en los ojos”.
Sidonia es el nombre de la joven que Díaz Mirón describe, hija de una gitana y de un hombre que al parecer no es su padre y al que ayuda pastoreando borregos.
“Entre dunas aurinas que otean, tapetes de grama serpean cortados a trechos por brozas hostiles que muestran espinas y ocultan reptiles.”
El final de Idilio es erótico, tal vez  el poeta quería enseñarnos  que   la libertad sexual en las afueras de la ciudad era en extremo natural.

                                                                           azueta@hotmail.com

CÍRCULO DE LECTORES DÍAZ MIRÓN

Dirigido por Glenda A. Castillo Muñoz

18:00 a 20:00 hrs. Segundo y cuarto viernes de cada mes, excepto días festivos, durante 26 semanas. Entrada libre.
Tel. 2002240
Casa SALVADOR DÍAZ MIRÓN / Zaragoza 322, Centro Histórico / CIUDAD DE VERACRUZ
Tel. 200 2240


Glenda A. Castillo Muñoz nació en la ciudad de Veracruz en1969. Es licenciada en Educación para Jóvenes y Adultos. Integrante del Círculo de Escritores Veracruzanos 2009-2010 y de ESCRIVER 2011. Autora de Versos de un día, Serie La muestra, Casa Salvador Díaz Mirón (1989); Poemas (1986-94); Relatos (1991-94); La mujer que escapaba de noche, IVEC-CONACULTA (2010); El olfato, Antología de cuentos, Asociación de Escritores Tirant Lo Blanc, México, D.F.

PUBLICADO POR CONCIERTOS LÍRICOS, A. C.

Alas de un alma adolescente,
primer libro de Thaïs Wagner (16 años)

Comentarios de Úrsula Ramos e Isabel Lorenzo

Jueves 3, 19:00 hrs. Casa Museo Díaz Mirón
Zaragoza entre Arista y Esteba Morales