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lunes, 9 de abril de 2012

FREELANDER, DE JERGOVIC / PEPE RODRÍGUEZ

Ahora que se cumplen veinte años del comienzo de la guerra en Bosnia parece más que recomendable hacer un recorrido por la historia de la extinta Yugoslavia desde la ocupación nazi hasta el desencanto actual. Esa es la propuesta de Miljenko Jergovic en Freelander, algo que pudiera parecer agotador y redundante para el lector bien informado pero que en sus manos, en su pluma, se convierte un verdadero deleite gracias a la presentación que nos ofrece. Una historia fresca, con un esplendido y ácido humor, donde saber reírse de uno mismo, de su país y de los vecinos resulta la terapia más sana en vez de las continuas lamentaciones que la mayoría recuerda.
 
El profesor de historia ya jubilado Karlo Adum malvive un cuchitril de Zagreb tras la muerte de su esposa con la única compañía del cartero, de quien ni siquiera sabe su nombre pero que se ha convertido en la única persona con la que habla. La monotonía del letargo final de su vida cambia cuando éste le entrega un telegrama urgente: un tío con el que nunca ha tratado ha fallecido y el abogado le cita en Sarajevo para la lectura del testamento. Sin saber bien las razones se resuelve a arrancar su viejo Volvo –el único lujo que se permitió en su vida comprándolo en los años setenta- para realizar el tortuoso camino hacia su destino tanto real como metafórico.

Con este marco de cirncustancias Jergovic sienta la base de su reconstrucción de la historia de lo que fuera su país. El profesor irá recordando su vida tirando de los enlaces a la memoria que el viaje le propone. Su niñez bajo la ocupación nazi, su madre colaboradora, la llegada de los partisanos y los comunistas, la adaptación al régimen de Tito y el progreso en el ámbito educativo que tuvo. Por otro lado redescubre aquello en lo que se han convertido tanto Croacia como Bosnia donde nadie sabe muy bien quien es extranjero o autóctono pero donde los recelos son tan abundantes que arañan todas las relaciones humanas.

Aplicando anécdotas actuales durante el trayecto con recuerdos inverosímiles del pasado con los que no sabe si sonreír o meter la cabeza bajo tierra, el profesor Karlo Adum realiza un fresco al natural de los setenta últimos años de historia del país que se llamó Yugoslavia. Sin rencores y con una gran capacidad de autocrítica el autor ha creado una obra que todo aquel que quiera erigirse en juez, parte o simplemente informador de lo que allí sucedió debería leer previamente. Al margen de la realidad Freelander resulta una obra muy amena, mordaz y reveladora sobre las carencias del género humano tratadas sin la menor vergüenza. Diviértanse e instrúyanse –si quieren- con este escritor “épico”.

Colaboración de El placer de la lectura

ARTÍCULO EN LA OTRA

No es novedad, fue publicado por La Otra el 15 de marzo, en los días en que este blog estuvo inactivo:

De plagios literarios y poder cultural, Jaime Velázquez

Puede leerse en

www.laotrarevista.com

GUNTER GRASS, PERSONA NON GRATA

Las notas y artículos que ha publicado el periódico español El país sobre el "poema" de Günter Grass, "Lo que hay que decir", pueden leerse en las ediciones siguientes:

4 de abril, traducción del "poema" de Grass por MIguel Sáenz
          La clase política alemana e Israel critican a Günter Grass por su poema
          Poema de un alemán, por José María Ridao
6 de abril, Así mataban los soldados de Hitler, por Jacinto Antón
         Fragmento del reportaje: "En los testimonios se oye a los militares explayarse sobre acciones terriblemente violentas de una gratuidad absoluta, llevadas a cabo en situaciones en las que no estaban sometidos a ningún estrés y cuando no llevaban suficiente tiempo luchando como para haberse librado de la capa de civilización que supuestamente impide cometer actos así. Son ya extremadamente violentos de entrada, sin necesidad de ninguna introducción en la barbarie. Tipos que ni siquiera son especialmente nazis. Es como para perder la fe en el ser humano. “El acto de matar a otros y la violencia extrema pertenecen a la vida cotidiana de quien habla y de sus interlocutores”, señala Welter. “No son nada extraordinario y hablan sobre ello durante horas al igual que hablan de aviones, bombas, ciudades, paisajes y mujeres”.
          Santo, soldado poeta, SS, por Adolfo García Ortega
8 de abril, Israel declara al escritor Günter Grass persona non grata por un poema crítico.

Es muy recomendable el análisis del "poema" que escribe García Ortega y que concluye así:


"A mi modesto modo de ver: Günter Grass ha dado, una vez más, una muestra de exhibicionismo, y me pregunto si no será la enésima cortina de humo sobre su propia historia, cuyo relato, finalmente, ha acabado por creerse."