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miércoles, 25 de abril de 2012

FUSTER RECOMIENDA

Últimos días de Anonymous (Reino Unido-Alemania, 2011), de Roland Emmerich, en Cinépolis Plaza Américas. Para el tema de los plagios literarios y una advertencia a los editores sobre los inacabales Cecil y, quizás, los Shakespeare del mundo.

POESÍA DE ROSARIO ZAMUDIO USCANGA

EN EL MUSEO DE ANTROPOLOGÍA / FRANCISCO ELORRIAGA

Para sobrevivir,
el hombre de Tepexpan
luchaba con la tribu
para cazar al mamut:
era el enemigo a vencer
y su principal temor

 El rayo y la lluvia también.

Para subsistir,
el hombre moderno
lucha solo contra el cáncer,
el virus del VIH, el crimen,
los robos, la crisis,
el secuestro, la tortura,
el calentamiento global,
las guerras, etcétera.

Es el enemigo a vencer
es lo contrario de sí mismo.
Y claro,
el rayo y la lluvia también.

MARÍA ELENA SÁNCHEZ / IVONNE MORENO USCANGA / CASA PRINCIPAL, SÁBADO 28

BELLEZA, CONTENIDO Y FORMA
La composición plástica es para varios realizadores un bálsamo, una vida paralela a la propia. Este es el asunto central en las propuestas de María Elena Sánchez, quién de manera emergente se acerca a los Talleres de Pintura del IVEC para posteriormente quedarse con los dibujos en carbón y en lápiz como recurso esencial para construir su propia definición de belleza.
El término de belleza  se ha cuestionado en el arte desde su aparición. Uno de los libros más recientes y su antítesis, la fealdad, escritos por Umberto Eco, nos detallan a través de los siglos las nociones de belleza y horror según se entienden en Occidente, y estos variarán según los procesos de creación y los medios  de uso de cada realizador, canalizándose cada uno de éstos a guisa de Kant: es el placer el factor dador de connotaciones de belleza.
A pesar del predominio de Grecia y los filósofos también el concepto de  la belleza oscila entre la presencia de  circunstancias, relatos y  accidentes según Arthur Danto:

..la historia de la vida de cualquier persona no es nunca el mero desarrollo a través del tiempo de un relato interiormente programado, ni una estructura episódica común, sino los accidentes, ellos son los merecidamente escritos o no…

Sólo así podemos distinguir los patrones del arte en nuestros días. Tal como lo expone María Elena Sánchez, su entorno en contenido y forma es su propia definición de belleza, el accidente, fue la llegada de la plástica a su vida la ocasión    propicia para relatarnos su encuentro con ella, como un diálogo transparente y cálido, cargado de preocupaciones y símbolos de mujer comprometida con sus ideales y su melancólico temperamento.

VILA-MATAS VUELVE / PEDRO CRENES

Aire de Dylan (Seix Barral, 2012) es el regreso siempre esperado de Enrique Vila-Matas con una novela que hunde sus más profundas raíces en la relación entre un padre y su hijo puesta en escena como si de una obra de teatro se tratase, como si Hamlet se postmodernizara hasta su transformación en pura y leve vitalidad.
Juan Lancaster, novelista de éxito y último de los de su generación, muere produciendo en Vilnius, su hijo, una desazón que le trastorna por completo. Lancaster se mete, según el propio Vilnius, en su mente y le da órdenes, le enuncia teorías, le evoca recuerdos a los que el hijo se resiste en busca de ser original en contra de las máscaras que exhibió siempre su progenitor.
La relación padre e hijo pasa por todos sus estadios posibles: admiración, rechazo, odio, influencia no aceptada, búsqueda de la memoria del padre, deseo de destrucción de su figura. Vilnius se convierte poco a apoco en muchos momentos en quien más detesta del mundo: su propio padre. Con una madre opresiva y destructora, la relación de familia se hace insostenible hasta el punto de que esta desprecia abiertamente a su hijo y le confiesa que ha sido ella quien ha matado al padre, un bicho malo de los buenos.
Personajes al borde del abismo, muy al filo de la navaja como diría Fitzgerald (que pulula por esta novela en muchos rincones) y sobre todo la búsqueda y planteamiento de teorías literarias y vitales que se van desgranando a lo largo de la obra. De fondo Barcelona, los cafés, las librerías, los cines… una atmósfera escenográfica que deleita la lectura y que empuja al peregrinaje hacia los escenarios (vayan a la Librería Bernat y pregúntenle a Montse por Vilnius a ver qué os dice).
Vila-Matas regresa y nos deleita con otra profunda novela con el sello de casa, con la originalidad de siempre.