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miércoles, 2 de mayo de 2012

DÍAZ MIRÓN, CRONISTA POÉTICO / MIGUEL SALVADOR RODRÍGUEZ AZUETA

Salvador Díaz Mirón  tiene muchas facetas: político, periodista y poeta, pero muy poco se habla de su inquietud por dejar constancia escrita de eventos que sucedían en su ciudad natal.
Como buen poeta era sensible al contacto visual de mujeres bellas, en especial aquellas de tez blanca y apariencia extranjera, tal vez porque en el puerto de Veracruz era difícil observar mujeres con tales características.
El vate no solo se inspiraba con su belleza sino que indagaba acerca de su vida y si existía alguna historia digna de narrarse, era razón más que suficiente para que la transformara en un poema, tal es el caso de Dea (1895) e Idilio (1901).
En Dea, el poeta nos narra parte de su estancia en abril de 1895 en el hospital de San Sebastián −edificio que hoy alberga oficinas, una galería y auditorio del  IVEC (Instituto Veracruzano de la Cultura)−. Díaz Mirón  convalecencia en aquel recinto, apenas  unos meses antes  había fallecido su padre, don Manuel Díaz Mirón.
Debido a su precaria salud las autoridades habían decidido  trasladarlo de la cárcel municipal, donde se encontraba en espera de un fallo positivo al juicio que se le seguía desde 1892 por la muerte de Federico Wolter.
El poeta hace un crónica y describe los alrededores, empezando por el hospital: “Recio y amplio edificio que no brilla por la elegancia y el primor del arte. Fue convento y capilla y es hospital”. Sobre el baluarte Santiago, escribió: “Elévase a la orilla del mar, hacia la parte de oriente, por la cual hay un baluarte, de dos que duran a evocar memoria”. Y del parque Zamora menciona: “Al sur y herboso como inculto predio, un parquecillo ruin en cuyo medio un zócalo mezquino espera en vano, con una obstinación que infunde tedio, la estatua de un gran hombre mexicano”.
Es aquí donde el bardo observa a “una moza, con rostro de delirio, pasó, blanca y derecha como un cirio, lírica y turbadora como un canto, odorífera y prócer como un lirio.”
Gracias a sus indagaciones con personal del nosocomio el poeta se entera de la triste historia de Dea, cuyo padre, Juan Falot, fue un soldado del ejército francés que decidió quedarse en México; enamorado de una mujer, formó familia. Al nacer Dea la madre muere y al poco tiempo el padre enferma y se trasladan al puerto, en donde Dea tiene que internarlo por su gravedad y piensa en enclaustrarse en un convento fuera de México, lo que le lleva a exclamar al poeta:  “Al destino la dicha es una injuria y el oasis un tósigo al desierto”.
En Idilio, Díaz Mirón  transforma en poema la vida de una niña gitana en las afueras de la ciudad de Veracruz, tal vez en lo que se conoce como el Morro o la Tampiquera, pues dice que la historia se desarrolla a “tres leguas de un puerto bullente que a desbordes y grescas anima y al que un tiempo la gloria y el clima adornan de palmas su frente, hay un agrio breñal y en la cima de un alcor un casucho acubado que de lejos diviso a menudo y rindiéndose apoya un costado en el tronco de un mango copudo”.
Las pistas son fáciles de seguir, tres leguas son un poco más de 16 kilómetros, aproximadamente de Veracruz a la cabecera municipal de Boca del Río, y el poeta además habla de que la casa está en una cima, desde donde se puede apreciar el mar.
“El ponto es de azogue y apenas palpita. Un pesado alcatraz ejercita su instinto de caza en la fresca.”
En dicho lugar el poeta encuentra “una rustica grácil asoma como una paloma”,  “infantil por edad y estatura sorprende ostentando sazón prematura: elásticos bultos de tetas ópimas y a juzgar por la equívoca traza no semeja sino una rapaza que lleva en el seno dos limas”.
Díaz Mirón se sorprende por la rara belleza de la pequeña describiéndola de la siguiente manera:
“Blondo y grifo e inculto el cabello, y los labios turgentes y rojos, y de tórtola el garbo del cuello, y el azul del zafiro en los ojos”.
Sidonia es el nombre de la joven que Díaz Mirón describe, hija de una gitana y de un hombre que al parecer no es su padre y al que ayuda pastoreando borregos.
“Entre dunas aurinas que otean, tapetes de grama serpean cortados a trechos por brozas hostiles que muestran espinas y ocultan reptiles.”
El final de Idilio es erótico, tal vez  el poeta quería enseñarnos  que   la libertad sexual en las afueras de la ciudad era en extremo natural.

                                                                           azueta@hotmail.com

CÍRCULO DE LECTORES DÍAZ MIRÓN

Dirigido por Glenda A. Castillo Muñoz

18:00 a 20:00 hrs. Segundo y cuarto viernes de cada mes, excepto días festivos, durante 26 semanas. Entrada libre.
Tel. 2002240
Casa SALVADOR DÍAZ MIRÓN / Zaragoza 322, Centro Histórico / CIUDAD DE VERACRUZ
Tel. 200 2240


Glenda A. Castillo Muñoz nació en la ciudad de Veracruz en1969. Es licenciada en Educación para Jóvenes y Adultos. Integrante del Círculo de Escritores Veracruzanos 2009-2010 y de ESCRIVER 2011. Autora de Versos de un día, Serie La muestra, Casa Salvador Díaz Mirón (1989); Poemas (1986-94); Relatos (1991-94); La mujer que escapaba de noche, IVEC-CONACULTA (2010); El olfato, Antología de cuentos, Asociación de Escritores Tirant Lo Blanc, México, D.F.

PUBLICADO POR CONCIERTOS LÍRICOS, A. C.

Alas de un alma adolescente,
primer libro de Thaïs Wagner (16 años)

Comentarios de Úrsula Ramos e Isabel Lorenzo

Jueves 3, 19:00 hrs. Casa Museo Díaz Mirón
Zaragoza entre Arista y Esteba Morales

LA MORADA

LA MORADA

LA MORADA

HILDA VERDE ARTEAGA

REINVENCIÓN DEL PERIODISMO DE PRIMER NIVEL

International Media Council tuvo lugar en Caixa-Forum de Madrid, el 26 de abril, organizado por el Paley Center for Media (principal foro independiente para la industria de los medios de comunicación en EE UU y PRISA).
Estuvieron presentes los directivos de los principales grupos de comunicación internacionales, como Pat Mitchell, presidenta y consejera delegada del Paley Center for Media; Frank A. Bennack, vicepresidente y consejero delegado de Hearts Corporation y presidente del Paley Center for Media; Andrew Rashbass, consejero delegado de The Economist; John Paton, primer ejecutivo de Digital First Media (red con más de 800 productos digitales e impresos en 18 países); Helen Boaden, directora de BBC News, Katharine Viner, directiva de The Guardian; Wadah Khanfar, presidente de The Sharq Forum (ex director general de la red Al Jazeera), Richard Gingras, responsable de productos informativos de Google, Juan Luis Cebrián, consejero delegado de PRISA y presidente de El País, Javier Moreno, director de El País, y Kamal Bherwani, director del Área Digital de PRISA.

            Un buen encabezado para esta noticia podría haber sido:

Reinvención del periodismo e información en tiempo real,

seguido de

“retos de la industria periodística, su adaptación al ecosistema digital, la democratización de las noticias, modelos de negocio”,

palabras que se encuentran en la nota de Rosario G. Gómez y Rafael Gómez.

     El periódico El país tituló su reportaje: “Los líderes de la prensa mundial enarbolan el periodismo de calidad”.

Una nota publicada el día 25 anunciaba:

“PRISA y el Paley Center abordan los retos del periodismo”.

            Y un avance del día 26 exponía:

“Los líderes de los medios defienden la figura del periodista profesional”

en una nota firmada por R. G. G. y R. M.

La nota principal, fotografías y video se encuentran en El País del 27 de abril.

            El País empezó a publicarse el 4 de mayo de 1976, cinco meses después de la muerte de Francisco Franco, hace treinta y seis años. El desempeño profesional de quienes le dan forma cotidianamente es un ejemplo mundial y sus propuestas son de tal calidad, que rebasa todo premio con que sus admiradores lo distingan.

http://elpais.com

CINE CLUB USBI-UV MOCAMBO


Rosetta, 1999. Guión y dirección: Jean Pierre y Luc Dardenne. Palma de Oro de Cannes a Émilie Dequenne, 1999.

Miércoles 2, 17:30 hrs.