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sábado, 1 de febrero de 2014

ARTURO ORTEGA, POEMA

CIUDAD SMOG

Aridez / basura / sequías
inundaciones / desperdicios / arroyuelos de aguas negras
son ahora vivencias transversales porque el destino nos alcanzó.
Estamos g-l-o-b-a-l-i-z-a-d-o-s
y toda naturaleza en sintonía para evitar el shock del cambio climático
porque la ciudad
la región más transparente de este valle
es un muladar de coches buscando estacionamiento en el mínimo asfalto
de esta metrópoli
Es el registro mortecino y silencioso en el rostro de los transeúntes
hace calor y las partículas de ozono corroen la piel como insectos carroñeros
porque todo es algarabía / desorden
es el caos de la gente que se traga su tiempo
que va de prisa / que hay premura / que caray
La vida así (no es ese cristal pulcro y diáfano / esa línea continua de los horas)
se vuelve una telaraña de acontecimientos / desconcierto / anarquía
La suciedad es luz otoñal en el hueco de los edificios
y mis pasos avanzan en el aire turbio de la tarde.


Arturo Ortega, Monterrey, Nuevo León (1954). 19 bajo cero y van dos (vol. colectivo, Liberta-Sumaria, 1979, 1982). Cicatriz que reclamo (Fonca, 1995). Poemas y colaboraciones suyas han aparecido en revistas y publicaciones del país y del extranjero. 

ARTURO ORTEGA, POEMA

NO ES LA SOLEDAD

No es la soledad
sino su vacío lo que nos duele
no es la noche
sino su misterio que sarcoma las entrañas
Llano amor tan mío
yace en el vacío
Es el vacío como un malestar de sueños rotos
es el día que amortaja las horas
en su ciclo sin retorno
Es el vacío pero también es el corazón
abrazando tu silencio
desolado fluye
lento muy lento
en su caída
Ya no amor tan mío
yace en el vacío
Son las manos torpes trazando tu sonrisa
La llovizna que cae de mis ojos
y a media tarde
es el crepúsculo que se escapa con las aves
los recuerdos que afloran
como nido de peces de colores
Es el aliento apenas el aliento
soplo de vida
migaja de un cuerpo y su delirio
Llano amor tan mío
yace en el vacío.

jueves, 30 de enero de 2014

FERNANDO ORTIZ, MUERTE ADELANTADA

A los 67 años, por paro cardíaco, murió en Sevilla. Autor de Despedida (1978), Vieja amiga (1984), Marzo (1986), Recado de escribir (1990), Moneditas (1996). Empezó su trabajo en Televisión Española como corrector de guiones. Publicó en La Estafeta Literaria e Ínsula, y fundó la revista Calle del Aire en 1978.

FÉLIX GRANDE, INMORTAL

El poeta, nacido en 1937, murió de cáncer de páncreas a los 76 años. Libros: Las piedras (1964), Blanco Spirituals (1967), Las rubáiyátas de Horacio Martín (1978). Fue director de la revista Cuadernos Hispanoamericanos de 1983 a 1996.




Javier Rodríguez Marcos informó hoy que Félix Grande llevaba tiempo retirado del ruido literario. “Del ruido literario y de la literatura. Fuera de algún poema de homenaje, no había vuelto a escribir versos. “Si no llegan las palabras es que no lo mereces”, decía quitándole importancia a un silencio tan largo."  Foto: hoy.es

miércoles, 29 de enero de 2014

FORO DE ARTE Y LITERATURA EN ARGENTINA

El octavo Foro Internacional de Arte y Literatura. Puente de palabras del Mercosur, tendrá como sedes las ciudades de Buenos Aires, Rosario y Córdoba. Se llevará a cabo del 9 al 14 de abril.
     El viernes 11 de abril, Alicia Dorantes Cuéllar, paisana de Veracruz, disertará sobre "La dominación que ejerce la lengua española y sus consecuencias" en el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa, antes Bernardino Rivadavia, en Rosario. 



martes, 28 de enero de 2014

GALAXIA GUERRERO: AUTORRETRATO

Mujer soy de pensamiento  con alas,
ojos cansados que se cierran como ataúdes
cuando sale el sol y  las gafas no son suficientes.
Cargo en mis hombros la estela de la culpa,
una culpa heredada de mis ancestros,
y es que a veces me sucede no estar ni aquí ni allá,  
y la gente se pregunta si ando en la luna
o en otra galaxia,
en los brazos del ocio o el miedo.
Hace tiempo lo aprendí: “el pensamiento que duda
es una fruta podrida que contamina”,
y como tal, sola ha de estar soportando el halo salvaje de la descomposición.
Mujer soy de pensamiento con alas,
no puedo vivir la vida mecanizada y presurosa,
que vive la gente de “metas” y “éxito”,
no puedo ir a ningún lugar
porque cuando quiero ir a algún lugar, 
me mofo de mí misma por traicionarme así,
por ser cómplice de la blasfemia universal.
Me enojo con el mundo y conmigo
por seguir respirando,
pero amo el mundo y a la vida también,
soy sólo una amante despechada
que escribe cartas de amor cuando se pone triste.