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viernes, 17 de febrero de 2012

ALEJANDRO MARIANO EN LA DIRECCIÓN GENERAL DEL IVEC

Es licenciado en Historia y maestro en gestión cultural, patrimonio y naturaleza del Instituto de Investigaciones Ortega y Gasset, Madrid. Fue subdirector de Desarrollo Regional del IVEC, director de la Galería de Arte de Veracruz, responsable de las exposiciones en el WTC y director del Ágora en Xalapa. En cuanto a su perfil profesional, experiencia e intereses, consideramos que se trata de una decisión acertada.

LA CEIBA GRÁFICA

LOS ÁRBOLES SON VIDA Y ARTE


Centro de producción, educación y residencias artísticas especializado en las artes gráficas.

Ex hacienda La Orduña, Cotepec, Veracruz, México

http://www.laceibagrafica.org/

LIBROS POR LEER

Leonard Woolf (Londres, 1880-1969) ha sido considerado por muchos como personaje literario secundario, siempre en su papel de apoyo de la primera figura, su esposa Virginia, y sin embargo, es un escritor que tiene una larga y consistente obra, sobre todo de ensayo, pero también de ficción, artículos periodísticos, además del trabajo que desarrolló como editor en la Hogarth Press. En la biografía que le dedica Victoria Glendinning le considera como un outsider, como alguien que sobrellevó su condición de judío errante- le llamaban «el rabino» en el grupo de Los Apóstoles, en Cambridge-, y que se acostumbró a trabajar a la sombra de otros. Al acabar los estudios hubo de ganarse la vida y marchó a Ceilán como funcionario. Es a su retorno, en 1911 cuando comienza a cortejar a Virginia y finalmente la desposa, decidiéndose así a residir en Inglaterra definitivamente. La relación entre Leonard y Virginia fue muy peculiar, altamente intelectual y afectiva, pero poco o nada física. En esta novela podemos vislumbrar algunos de los elementos de esa relación, puesto que el autor se vale de los personajes de Camilla y Harry para ejemplificar los sentimientos que les unían.
Woolf publicó esta obra en 1914, aunque fue escrita entre 1912, ―cuando se comprometió con Virginia, entonces Stephen― y 1913, recién casado, durante el viaje de novios que realizaron por España. En la novela retrata el ambiente que conocía –el que había conocido en Inglaterra, no el de los años de Ceilán, ya reflejado en una obra anterior―, las relaciones personales y de clase social, el ambiente de la época, pero muy directamente cercano a su propia vida. El espíritu de Bloomsbury, grupo al que pertenecieron y del que se rodearon, se trasluce en esta obra. En el tema y en la manera en que está escrita, ese distanciamiento irónico y a veces sarcástico, notamos muy fuerte la influencia del estilo Bloomsbury, si puede hablarse de ello. Como un aire de familia. El hecho de su diferencia ―el judaísmo―respecto al resto del grupo, hace que mire desde fuera a la sociedad de los «cristianos», las costumbres y modo de ver la vida desde el ángulo imperante en la Britania victoriana.
Las relaciones entre los jóvenes, mediatizadas por la familia, que, vigilante, presidía las reuniones y excursiones, los bailes y las comidas, ejerciendo de carabinas permanentes hasta que los compromisos matrimoniales se hacían realidad. El mundo cerrado de las familias victorianas, el angustioso enclaustramiento de las mujeres en una vida de espectadoras, siempre a la espera del matrimonio o condenadas a la soltería monótona y a las obras de caridad. Es el mundo del cambio de siglo, la Britania Victoriana en franca decadencia, pero aún vigente, al menos hasta la primera conflagración mundial del 14. Los problemas que le preocupan a estos jóvenes son banales, o aparentemente banales: «su virginidad y sus párrocos, su punto de cruz y sus tés». Sin embargo, Harry, el alter ego de Leonard, rompe un poco con los esquemas que se encuentra en las familias y grupos que frecuenta: cree que las personas –sean hombres o mujeres―deben hacer en la vida algo más que vegetar, deben crear. Estamos hablando de una clase media o media alta (que es el mundo de Bloomsbury); clases que tienen resuelta la vida, que se mueven con holgura, tienen sirvientes, vacaciones de verano, casa en las afueras, y se permiten un cierto grado de holganza.
El tema del judaísmo también le preocupa a Woolf, o al menos, flota a lo largo de la novela, brotando aquí o allá de vez en cuando: «un judío sólo es sentimental en lo que se refiere al judaísmo, ya sabes». «Somos duros, buscamos cosas concretas, cosas distintas, las que creemos que merecen la pena». ¿Qué merece la pena? Harry/Woolf contesta: «El dinero, por supuesto. Y a partir del dinero, el poder. El poder de hacer cosas, de influir en la gente. Luego están el conocimiento, la inteligencia, el refinamiento.»Las reflexiones sobre la religión, la literatura, la posición emergente de las mujeres –son los tiempos del feminismo militante-, la confrontación con las costumbres tradicionales británicas, todo es materia de esta obra, que trascurre como un paseo en barca por el río: plácidamente, entre risas y sueños, conversaciones y pensamientos, aunque precipitándose a un final desesperanzado, puesto que implica la imposibilidad de evadirse y de escapar al engranaje social, cayendo atrapados los personajes en todo lo que abominan y están tratando de criticar.
Es una novela en la que el autor mezcla sus íntimos pensamientos, las interminables conversaciones que probablemente mantuvo con los amigos en Cambridge y con Virginia, sintiéndose siempre distinto, por su judaísmo y por su posición social, ligeramente inferior a la de la familia Stephen y amigos. Fragua una serie de relaciones que forman una red en la que acaba por caer atrapado el protagonista. Incluso presenta a su propia familia de un modo corrosivo y mordaz, lo que le ocasionó un fuerte distanciamiento: su hermana le pidió que no la publicase, su madre recibió un fuerte impacto, y la propia Virginia tuvo uno de sus ataques después de una primera lectura.

Obra que apreciarán más los lectores habituados al ámbito de Bloomsbury, por las connotaciones y las alusiones que se pueden encontrar en ella, quizá sea una novela con ciertos altibajos, y que alarga demasiado algunos diálogos. Lo cierto es que tiene capítulos francamente buenos, como la excursión por el río. Y las conversaciones entre Harry y Camilla, en las que Woolf radiografía de modo casi doloroso su personal relación con Virginia, a la que califica de «dama refinada, infinitamente remota, intangible, cubierta de sedas, encajes y satenes, arropada con el mejor lino, y toda rodeada de doncellas». Una venus de mármol, completamente gélida.
La edición de Impedimenta es, como siempre, muy cuidada en cuanto a maquetación y presentación. La traducción de Marian Womack, es, en mi opinión, mejorable. Da la impresión de ser demasiado literal en algunos momentos. El prólogo, sin embargo, es interesante y clarificador.
                                  Nota de Ariodante para El placer de la lectura

Más información en
http://www.elplacerdelalectura.com  / prensa@elplacerdelalectura.com
Título: Las vírgenes sabias | Autor: Leonard Woolf | Traducción: Marian Womack | Editorial: Impedimenta  Precio : 21,95€ 
29,95 € Ed. impresa
16,99 € Ed. digital
DAVID OWEN.
En el poder y en la enfermedad.
Enfermedades de jefes de Estado y de Gobierno en los últimos cien años

CAMINATA DE LUZ POR LOS ÁRBOLES

"¿Alguien sabe realmente qué significa un árbol? Parece ser que mucha gente no. Ante la crisis climática mundial, ¿por qué los gobiernos municipales veracruzanos insisten en tumbar árboles?
¿Acaso no tienen sentido común? Y no sólo árboles, también manglares....
¿Acaso no tienen asesores que les expliquen que en estos tiempos es más importante un árbol que un metro cuadrado de concreto?

A pesar de que se usaron varios medios legales bien fundamentados
para detener el asesinato de árboles en la avenida Díaz Mirón del puerto de Veracruz, la ¿Suprema? Corte de ¿Justicia? de la Nación dice fallar a "favor de Veracruz". Ignora la petición de vecinos y ciudadanos informados sobre la cuestión ambiental e histórica y da luz verde para que las obras continúen. Los ciudadanos conscientes, con todo respeto, le decimos a la Suprema que pensamos que haber fallado legalmente en favor de Veracruz hubiera significado cancelar por completo las obras que se llevan a cabo en esa avenida
porque atentan contra la vida. Con este solo hecho hubiera bastado. Pero parece que a la Suprema también le hacen falta asesores, y sobre todo, no les hubiera caído mal para emitir un juicio más coherente, darse una vueltecita por acá y conocer personalmente, caminar la avenida para que se dieran cuenta del daño tan enorme que se le causa. Y el poco, casi nulo, beneficio que acarrea este capricho millonario de la alcadesa en turno. En fin.....lo mismo de siempre. Trabajan los gobiernos en vano y para su ego, no para el bienestar ciudadano, ni para el medio ambiente. Eso sí, los medios se han encargado de desprestigiar la lucha legal y pacífica de varios veracruzanos, llamándolos "revoltosos", "anti-modernos" y lo mismo de siempre. Preguntamos: ¿la modernidad significa tirar árboles? Nosotros no queremos esa modernidad. Y no son unos cuantos árboles, serán cientos. Cientos de vidas suprimidas por un supuesto discurso de modernidad que no beneficia a la ciudad, por el
contrario la daña. 
Veracruz y Boca del Río necesitan árboles, necesitan respetar la vida y el ambiente para realmente poder avanzar y embellecer. Los alcaldes actuales serán juzgados por cometer ecocidio... algún dia. Por lo pronto:

Seguimos nuestro buen juicio, como ciudadanos conscientes, pero sobre todo seguimos a nuestro corazón que dicta acompañar a nuestros árboles en los últimos momentos de su vida. Queremos despedirlos como se merecen, porque nos han dado mucho, hasta su vida. Y los despediremos con música, flores, cantos y danza.

Caminata de luz por los árboles

Sábado 18 de febrero, 9:00 hrs.
Torre del reloj en la glorieta de Reino Mágico, frente al Panteón.
De blanco y con mucha fuerza de voluntad.

Caminaremos toda la avenida dejando ofrendas de flores a los árboles amenazados y a los que quedarán en pie como guardianes y testigos del ecocidio histórico.

Llegaremos al Parque Zamora alrededor de la una de la tarde para cerrar este evento artístico, histórico, ecológico y cultural, pero sobre todo pacífico, consciente y en pie de lucha en favor de la vida.
Todos están invitados. No faltes. Puedes incorporarte a cualquier hora y en cualquier punto de la caminata. Tu energía consciente es super importante.

Convoca: Alfonso Nava Escudero. Círculo de Danza Mexica Malinalli Ce Acatl
Puerto de Veracruz-Boca del Rio.
Año mexicano 12 Carrizo / Año gregoriano 2012"

                                                                               AVISO INSERTADO POR CORTESÍA

miércoles, 15 de febrero de 2012

GABRIEL ZAID, POLICÍA / JAIME VELÁZQUEZ

I
En la vida pública de México siempre hay una razón oculta en un lugar secreto, vive atrás de lo visible, que es lo que serviría para entender por qué una gente va hacia el lado izquierdo y otra al lado derecho. Esa razón queda oculta incluso para “no entorpecer las investigaciones”.
            Por lo pronto, el artículo de Gabriel Zaid en un blog (14 de febrero), donde da a conocer las cantidades de dinero que la Unam gasta en difusión cultural y extensión universitaria, sirve para señalar lo nocivo de la tradicional centralización (ver abajo), en una sola persona, encargada de actividades diversas (¿con título de administrador público?) y no revela quiénes y desde cuándo decidieron esta estructura y cada año el presupuesto necesario, un dinero que se esfuma, pues la actitud común entre los empleados es gastarse todo, porque lo no gastado no incrementa el presupuesto del año siguiente. 
Tampoco me queda claro por qué lo dice ahora, cuando hay un ambiente de oposición contra el coordinador Sealtiel Alatriste, quien ayer presentó al rector de la Unam su renuncia.
En mayo de 2009, Evodio Escalante reveló que Javier Sicilia usó textos de otros autores en un libro que fue distinguido con un premio de poesía en Aguascalientes ese año. Tanto en el caso de Sicilia como en el de Alatriste ha quedado en entredicho la probidad de los jurados, pero a ellos no les ha costado renunciar a nada. Y hay otros casos, como el de un autor que transgredió las bases de un concurso y que fue denunciado por Rocío Cerón y otros autores. (No supe en qué paró la denucia.)
En la vida pública de México siempre hay una zona oscura; en la vida privada también, así que podemos hablar de que México en realidad es dos países: el que vemos y el oculto.
II
¿Policía, inquisidor, cruzado?
Guillermo Sheridan informó en un blog (29 de enero de 2008) que un lector (“que se perfila como fiscal especial anti copy-paste”), a quien no identifica (¿informante, espía, escudero?), le contó algunas de las tropelías cometidas por Sealtiel Alatriste.
No sé si Sheridan opinó algo en el caso de Javier Sicilia, hoy un popular personaje, acusado por una persona que sí dijo su nombre: Evodio Escalante. Será que en su parte oscura hay una previa antipatía por Sealtiel Alatriste. Hay que recordar que Sheridan trabaja en la Unam.
III
Aventuro una opinión.
Los escritores e intelectuales en tiempos del PRI podían ser ubicados a la izquierda o a la derecha en la vida pública de México. En tiempos del PAN, en un ambiente muy deteriorado, los protagonistas (adeptos) se ubican a la derecha o a la extrema derecha. Quienes no caben allí, quedan fuera, son descalificados o perseguidos. Y eso no es sano socialmente, como resulta obvio.
III
En un texto casi ilegible (Proceso, 12 de febrero de 2012), Javier Sicilia se defiende de un historiador y empresario, que facilita su marca registrada para los blogs de Zaid y Sheridan, y dice en una parte lo mismo que publicó César Rodríguez Chicharro en Texto Crítico (Xalapa, mayo de 1976), a saber:
“Los modernistas, señalan Gullón y Podestá, debieron haber aceptado el liberalismo en cuanto significa tolerancia, respeto, convivencia, pero hubieran debido rechazarlo como filosofía, pues prohija el capitalismo como hecho histórico y como sistema económico.”
Y claro que otros han venido escribiendo sobre esto antes de 1976. Y esta cita no vuelve a Sicilia nada más que un eco del pasado, lo que tiene que recordarle a su interlocutor en las páginas de una revista que pudo haber publicado algo más importante para más gente.
IV
José Agustín, en Tragicomedia mexicana (Planeta, 1998, volumen 3), escribió en una nota final:
“Seguí el ejemplo de los libros de Salvador Novo (…) por lo que los subtituló La vida en México. Yo hice lo mismo y utilicé el mismo subtítulo. Seguí también la práctica de Novo de dividir la vida nacional en sexenios, ya que éstos han sido parte esencial del sistema, al grado de que Daniel Cosío Villegas consideró que en México se vivía una “monarquía sexenal”.
V
Cuando uno encuentra una cita pertinente, o recuerda un pasaje que no puede dejar pasar y de incluir en lo que está escribiendo, debería ser aplaudido por sus lectores. No fue el caso de Sheridan y Zaid, ellos no lo dejaron pasar y consiguieron la renuncia de Sealtiel Alatriste. Un día nos enteraremos qué fue lo que, detrás de ellos, los movió.
Nota, lo escrito por Zaid. (No la copio porque puedo estar cometiendo lo que hoy es una tropelía.)
Dice Zaid que se trata de una acción contra la República Literaria. (No es verdad, digo yo). Revela que el Coordinador recibe 200 mil pesos de sueldo (144 mil netos) y lo compara con el sueldo de un Presidente de la República. El presupuesto de este año que estuvo a la disposición de Sealtiel Alatriste es de mil millones de pesos, con 24 dependencias a su cargo. El presupuesto total de difusión cultural y extensión universitaria es de 2 mil 602 millones.
Comentario final
Veremos quién llega al lugar de Alatriste.
Creo que sería mejor abrir una discusión pública sobre cómo gastan el dinero las instituciones públicas, descentralizadas, autónomas, e incluso privadas (un ejemplo de algo que quizás pudo evitarse: Mexicana de aviación), en lugar de fijarse en los "hallazgos" que reparten los "fiscales oficiales anti copy-paste" y querer ubicarse como líder de una república literaria que fue una idea viable en otros tiempos e imposible en los actuales.

martes, 14 de febrero de 2012

AMOR DESPUÉS DEL MEDIODÍA, 1972 / ERIC ROHMER

Miércoles 15, 17:30 hrs. USBI Mocambo

Frederich es un esposo normal que vive su aburrida existencia entre la oficina y su mujer. Un día entra en escena la atractiva Chloe, que fuera pareja de un amigo y con quien establece una de esas amistades basada en la complicidad intelectual y el diálogo punzante. La idea de la infidelidad ronda la cabeza de Frederich, pero el desarrollo de este pequeño y bien escrito drama es bastante menos predecible de lo esperado. Eric Rohmer escribió y dirigió esta película con su proverbial interés por esta clase de historias y aquí concluye su serie de Cuentos Morales.
      Fotografía de Néstor Almendros.
      Reparto: Bernard Verley, Zouzou, Françoise Verley y otros.