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lunes, 26 de diciembre de 2011

NO ES CONCURSO, PERO...

El Centro Cultural Tijuana (Cecut) crece y deja atrás a otras instituciones culturales públicas con la conclusión del Centro de Documentación de las Artes, cuya infraestructura tecnológica y equipamiento será añadido durante 2012. “La idea es crear un espacio para la memoria cultural de Baja California, proporcionando información y documentación a estudiantes, investigadores y especialistas”, declaró su director, Virgilo Muñoz. El Cecut cuenta además con un comedor infantil, espacio adecuado para grupos de hasta 250 niños de escuelas y otras instituciones que realicen visitas al espacio, y una tienda con artículos promocionales vinculados con la cultura, además se inició la construcción de la primera etapa del jardín botánico”.
            El programa Club Arcoiris promueve teatro, música, danza y otras actividades artísticas en primarias: es el propio niño quien invita a los padres a una serie de talleres culturales y educativos, promoviendo este concepto en más de 27 sedes de la entidad. Y Cecut Producciones respalda espectáculos musicales y obras de teatro. “Queremos incursionar en la producción para ofrecer al público propuestas de calidad con creadores de primer nivel, promoviendo además el desarrollo de compañías y nuevos talentos”, agregó Virgilio Muñoz. Habrá un constante refuerzo de actividades extramuros.
            En octubre de este año el Cecut cumple treinta años y se ofrecerá un extenso programa de conciertos, exposiciones, actividades artísticas y culturales para todo público.
Otros datos, que sería bueno fuera del conocimiento de otros directivos públicos de cultura, para evitar vanaglorias. El Cecut tuvo un millón cien mil visitas durante 2011, de las cuales 35 % fue asistencia escolar; ofreció 12 mil 300 actividades culturales, 13 % por encima de la meta establecida; realizó mil 450 actividades extra muros, en zonas marginadas, centros penitenciarios y albergues; se inauguraron 24 exposiciones, entre ellas Obra negra, en la que participaron 140 artistas del estado, así como Arte y política, con la participación de 36 artistas; Se dio énfasis a la promoción en las redes sociales, registrando 450 mil reproducciones de sus actividades; obtuvo 100 % de cumplimiento en la facilitación de documentos al público acerca de sus proyectos e iniciativas, de acuerdo a las normas del Instituto Federal de Acceso a la Información.
Muñoz también se refirió al libro Sierra de Juárez, que da cuenta del patrimonio natural de Baja California, con la participación de destacados fotógrafos, cuyas ventas se dedicarán a la construcción del jardín botánico.
Entre los logros más relevantes está la inauguración de la Cineteca Tijuana, que convierte a la entidad en la primera en contar con un espacio descentralizado, unido a los programas de la Cineteca Nacional. Una de sus salas recibirá películas de la Muestra Internacional de Cine. “Estamos seguros que el fomento del cine en todo el estado se verá fortalecido con este recinto, que ofrece las instalaciones más modernas y toda una visión integral de formación de nuevos públicos para el cine”, comentó Virgilio Muñoz, quien habló también de la conferencia "La cultura como factor de cohesión social", derivada de la pasada Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno, donde surgió la recomendación de promover estas reflexiones culturales: “El Cecut fue así la primera sede de América Latina en dar un puntual cumplimiento a esta petición”.

(Con datos de El Financiero en línea; redactor, RVV, 25 de diciembre)
VI Festival Internacional de Poesía
Palabra en el Mundo,
Vorto en la mondo, Palavra no mundo, Parola nel Mondo,
Worte in der Welt, Rimayninchi llapan llaqtapi, Paràula in su Mundu,
Cuvânt în Lume, Parole dans le Monde, Ordet i verden, Word in the world,
Palabra no mundo, Ñe’ê arapýre, Paraula en el Món, Chuyma Aru,
Koze nan lemond, Kelma fid-dinja, מילה בעולם (milá baolam),
Nagmapu che dungu, Tlajtoli ipan tlaltikpaktli, וורט אין ועלט (Vort in Velt),
Dünyada kelime, العا لمفي كلمة , lhamet ta íhi honhát,
10 al 22 de mayo del 2012
Démosle una oportunidad a la paz


Tito Alvarado (presidente honorario Proyecto Cultural Sur) pcsur@aei.ca
Gabriel Impaglione (director Revista Isla Negra) poesia@argentina.com
Alex Pausides (presidente Festival Internacional de Poesía de La Habana)
proyectosurcuba@uneac.co.cu
Carolina Orozco (responsable del blog oficial del Festival) pcsur-nc@colombia.com
y Cintia Oliva (responsable de la página web del Festival) cinoliva@gmail.com

     Festival integrante de la Red Nuestra América de Festivales Internacionales de Poesía.
     Festival co-fundador del Movimiento Poético Mundial.
blogger: http://palabraenelmundo.blogspot.com/
space: http://festivalpalabraenelmundo.spaces.live.com

domingo, 25 de diciembre de 2011

http://www.revistacronopio.com/

Con amor y constancia llegamos a la edición veintiséis de nuestra Revista, en estos días de diciembre en los que, entre otros, se celebra un aniversario más de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Llegamos, además, con la satisfacción de concluir nuestro segundo año de vida felizmente y sabiendo que, de algún modo, hemos sido un espacio plural, universal como el espíritu de dicha Declaración. En ese espíritu universal tenemos, para esta edición, escritores tan reconocidos como el colombiano Ramón Illán Bacca o el japonés Haruki Murakami, quien ya ha aparecido en otras ediciones y quien, de nuevo, fue nominado al premio Nobel este año. Tendremos también escritores de México, Cuba y Argentina, así como, desde luego, escritores, poetas y ensayistas colombianos.
     Dejamos en sus manos esta nueva edición no sin desearles, por añadido, que el presente año termine con la tan anhelada paz y tranquilidad para cada uno de ustedes y con la esperanza de que el año venidero sea de gran progreso y florecimiento para todos, especialmente para nuestros escritores y artistas.
En abril de 2009 empezó su recorrido sin Julio una colección de documentos del escritor que estaban en lugares imprecisos. Allí está ahora, marca en un árbol de parque que pide quietud, entre un semáforo y un local de alquiler de bicicletas, un par de textos publicados en mayo y junio de 1975 en un periódico de la ciudad de México: “Un cronopio en México”. Ahora ya no había prisa por leerlos, no eran el libro nuevo, recién escrito. Y hoy, en la calculada quietud del fin de semana, aparecieron ante mí entre un bostezo y una patada al gato.
            Y me desperecé al ver, en el último renglón de la página 175 el zócalo de Veracruz. “So shine, shine, shoe-shine boy” (julio de 1970), frase que salió de Delhi para mostrarse en Madrid y quedarse quieta (páginas 167-170), a unos minutos de lectura del zócalo de Veracruz.
            Vemos, si queremos, la vieja catedral como nueva, pintada de blanco, quitadas las piezas que la oscurecían. Y mandaremos una nota a los herederos de Cortázar, para que traten de agregarla en una próxima reimpresión:
            “Evitando con la destreza que nos distingue los diversos mariachis que convergían bigotes en ristre hacia nuestra presunta mesa, acabamos por dar la vuelta a la plaza y fue entonces cuando vimos que la cúpula de la catedral estaba brillantemente iluminada.”
            Allí, a un lado del punto y las comillas, se verá, si el editor lo permite, un pequeño número que hará voltear la mirada al sótano de la página: 1. En noviembre de 2011 quitaron las maderas que cubrían la catedral y pudimos ver por primera vez sus paredes pintadas de blanco. Perdón, no creo que esa blancura sea durable o, como decía el abuelo de mis hijos, es un supositorio; restauradores como marcianos han emprendido una batalla contra el clima, humedad que devora paredes y que en tres meses deja lo blanco como obras de Tápies.
            Julio Cortázar se hace eco de una visita que haría la reina de Inglaterra, ignoro si ocurrió, que explica la urgencia del trabajo, los “tremendos proyectores”:
            “… encaramados en la cúpula, bomberos heroicos y nocturnos estaban lavando la catedral. Cascadas de detergente, escobillones activísimos, y todo eso en plena noche” (…) “señoras barriendo sus aceras como poseídas, empleados municipales lustrando los faroles de las calles, la limpieza cayendo sobre la ciudad como la peste en Tebas.”
            No hay pintura (salvo mejor opinión de Jaime Cazarín) que resista la humedad constante de Veracruz, una Atlántida que espera sumergirse dentro de no muchos meses.
            Sigue Julio con un recorrido por el hotel Mocambo, donde entiendo su cercanía con Jorge Ibargüengoitia. El hotel pasó a formar parte de las “más selectas pesadillas” del argentino, quien desarrolla un comentario festivo:
            “… yo pienso que algunos huéspedes que bajaron a la playa en la temporada anterior todavía están en camino hacia sus habitaciones, húmedos y consternados y con una cuenta terrible por pagar.”
            Y así, los marcianos que vio Cortázar en Oaxaca hablarán por sí mismos. No así la Coatlicue y el Tlaloc que se encontró el novelista, quizás inspiradores del hotel Camino Real:
            “Cuando un cronopio descubre que desde el lobby hasta su habitación hay que recorrer distancias que dejarían jadeando al vencedor de la maratón, comprende un poco mejor lo de Camino, pero maldito si le ve nada de Real.”
            Y, si no es mucho pedir, quizás pudiera agregarse un apéndice con párrafos de Justino Fernández, para paliar el “espanto frente al horror de Cuatlicue”, que es Coatlicue, y ya que le sobra “miedo histórico como para no gustarle ni medio la cara del poderoso Tlaloc”.
            “Lo primero que lleva su tiempo es reconocer que eso es una cara”.
            Y sí, eso es lo que se llevó Julio para sus pesadillas. Y más, porque en el caso de Coatlicue no es una cara: es una visión humana de una diosa, con más imaginación que otras culturas.
            Total, Cortázar fue a Mandinga, a Oaxaca, a Chiapas. Y yo lo vi en Coyoacán, no recuerdo en qué fecha, a unos cien metros de distancia, frente a una multitud de cronopios.

Julio Cortázar, Papeles inesperados. Alfaguara, México, 2009.