En la última emisión por el canal 22 del programa El libro y los lectores, conmemoración de los 90 años de la Secretaría de Educación Pública, el viernes 11 de noviembre, vimos conversar a Ángeles Mastretta, Héctor Abad Faciolince, colombiano, Alberto Barrera Tyszka, venezolano, y Javier Velasco. El moderador fue Joaquín Diez-Canedo.
Hubo precisiones respecto a lo que habían conversado antes de sentarse frente a las cámaras y poca discusión, a pesar de pequeños desacuerdos. Es lo que pasa cuando se pone la amistad por delante. Excesiva cordialidad.
Mastretta, adusta todo el tiempo, trató de empezar con algunas frases acerca de ser mujer pero sus palabras cayeron en el vacío. Vestida con saco y pantalón, me recordó a la baronesa Dudevant, Aurore Dupin, que firmaba sus libros con seudónimo masculino. ¡Qué poco tiempo ha pasado! En diferentes momentos la narradora se refirió a los momentos en que ha estado cerca de los lectores, al firmar libros en presentaciones especiales.
Los comentarios de Javier Velasco fueron atinados cuando comparó los precios en el mercado de libros de papel y electrónicos. Sin nadie que le hiciera eco, se puso a hablar de sí mismo, de su infancia, de su padre. Dijo que los editores pagan 10% a los autores. No completó la idea y no dijo si sobre el costo, el precio de lista o el de venta, aunque se refirió a todo lo que tiene que ocurrir para que los libros puedan estar en las librerías. Con el libro electrónico los precios bajan (y está el peligro de los piratas) y no me quedó claro cómo se va a administrar el negocio y cuánto va a aumentar el pago de los escritores.
Algo curioso: los lectores pueden intervenir en los libros electrónico, borrar o cambiar palabras y pasajes completos. La impresión que tiene Velasco de que el libro es como la rueca (una máquina entrañable pero obsoleta) dejó en el aire la cuestión de cuánto más va a subsistir el libro de papel.
Alberto Barrera aseguró que no ha leído libros en computadora, ipad o lo que haya que no sea el querido libro de papel. Dijo que la literatura pierde espacio, que es un placer inútil y cada vez más difícil. Reconoció que Internet ha traído más democracia.
Héctor Abad fue condescenciente, bonachón. Reconoció que la abundancia de libros en la red produce menos lecturas. Fue útil que afirmara que la gente que no lee produce pena y conmiseración.
Ninguno profundizó en análisis necesarios ni se atrevió a sugerir posibles soluciones.
Lo mejor del programa para mí fue la mención que hizo Abad de un escritor brasileño desconocido para mí: José Bento Monteiro Lobato (1882-1948). Abogado, fundador de la Revista Do Brasil en 1919 en quiebra seis años después, trabajó en Nueva York y fue opositor de Getulio Vargas, por lo que vivió exiliado en Buenos Aires.
De http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/monteiro_lobato.htm copio lo siguiente: "Se opuso con vehemencia a la introducción en la cultura brasileña de las formas del vanguardismo europeo".
Títulos de los libros infantiles que pudo haber leído de niño Héctor Abad: Reinacoes de Narizinho (1921), Nazarinho arrebitado (1921), As cacadas de Pedrinho (1933), Historia del mundo para niños (1933), La granja del picatroncos amarillo (1939).
He aquí un buen trabajo para traductores y editores.
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sábado, 12 de noviembre de 2011
viernes, 11 de noviembre de 2011
MÚCAR EN EL WTC
Con Hindra Ceballos López, una de las expositoras, regresé ayer a la exposición "La bruja, mujeres que vuelan", que fue inaugurada el pasado 27 de octubre (ver comentario aquí, incluido el 28 de octubre). La galería es nuestra, sin los entusiastas de la primera noche (abajo, en el estacionamiento, los dueños de coches cambian placas). Mi guía, Hindra, habla de los preparativos, de los resultados, del futuro.
En la entrada, un anuncio firmado por Karen Cordero Reiman, curadora, trae al presente el trabajo de un año. Con una idea de Belén Valencia, una comisión del colectivo de artistas plásticos Múcar se dio a la tarea de acercarse a un tema difícil, la bruja. Invitaron a dos antropólogas de Xalapa: Irais Hernández Suárez y Bethi Rodríguez. La primera disertó sobre el fandango de la bruja y la mujer que vuela, parte de la cosmovisión totonaca de la realidad; la segunda completó con el tema "La brujería en la visión totonaca".
Entró a los preparativos la crítica de arte Graciela Kartofel y presentó su trabajo "Las brujas se atreven"; Mauricio Tello, diseñador de arte, alguno de los días del ahora agónico 2011, habló con los artistas sobre Semiótica y espantos; y el doctor en Letras Daniel Domínguez relacionó códigos y lenguaje cinematógrafico.
Manuel Velázquez y Roberto Rodríguez dieron vueltas en su calidad de asesores. Así que la canción "La bruja" sigue resonando en la Galería de Arte Veracruzano.
En la pared del lado derecho la exposición se inicia con Ángel Barragán, "Mujer, efecto transgresor", sigue con Enrique Delon, "Transmutación", y Adriana Navarro Hernández, "Lucero", para el que la artista trabajó con código binario. Hindra se afana en aclarar qué es ese lenguaje cibernético transpuesto a los círculos que veo.
Esta parte termina con Rocío D'Ledezma, "Hechicera". Recuerdo los sillones que partían el espacio de la galería. Ahora que no están, me pregunto si debieron usarse muros falsos para separar las obras.
En el siguiente tramo, luego de una puerta, está "Poder blanco", de Valdemar Aguirre. Arena, piedras de diferente tamaño en dos círculos, una rama que me parece una cruz retorcida de la que penden listones, cuerdas. Impresiona.
Magali Goris podría volverse una triunfante presidenta de una fábrica de artículos de baño. Sus "Jabones brujos" se antojan, pero son de cerámica. Hay jabones para lograr diferentes finalidades. Y, al otro lado del pasillo, están las cajas correspondientes. Me imagino el lugar donde las mujeres retocan su belleza, que se vuelve doblemente irresistible: vista y olfato. La bruja maquillada para seducir.
Seguimos el recorrido. Huri Barjau sigue la música con "Arpa Colibrí". La escoba de Hindra sigue detrás de la puerta, pero sin apoyarse en el suelo, sino que flota, lista para seguir el viaje.
Termina Eloísa Castañeda con "Hechizo" y sigue, en el lado izquierdo, Belén Valencia, "La casa de Xochiquetzal" (es una tienda de campaña que tenía una televisión donde se movían voluptuosas actrices). Luz Aldape: lienzos aéreos con una figura totonaca, de seguro una bruja: "Danzante voladora".
Micaela García Gálvez, "Mi madre tierra", una auténtica transposición de parajes remotos al WTC. Una presencia inquietante de lo indígena que está en nosotros pero que mantenemos alejado por descuido.
Jimena Grueso Tenorio, "Sin título"; Hilda Verde Arteaga, "Deja salir a tu bruja buena"; Adriana Vera, "Dulce agresión"; Gloria Vargas, "Espejo, espejito"; César Bautista, "Ahora le toca a usted", Víctor H. Álvarez, "Tubo tubo, mujeres que vuelan"; Felisa Aguirre, "Autorretratos"; Lourdes Azpiri, "Aquelarre con Animrac, Etiam, Acim, Ehcin, Oyaha, Alrak", y "Conjuro"; Gaby Souza, "Atreverse..."
Tengo que regresar, hay mucho que decir y voy sin detenerme.
Noemí D'Calva, "Sacrificio"; Maite Rodríguez, "El otro palo" y "Canción de cuna para la bella durmiente", es donde uno quisiera haber sido artista: recuerdo de Penélope que sigue esperando a Ulises en los años anteriores a la máquina Singer y un poema visual: una rueda de palabras que dan vueltas sin fin.
Marta Ovalle, "Ay qué bonito es volar": caras que tratan de decir algo y que rodean un espejo donde uno mismo reconoce que no puede decir algo, ¿destino humano detrás de días y días de aclaraciones de todo tipo? Y la "Bruja 2" y "Bruja 3", de Enrique Sandoval, dibujos que saltaron del papel para mostrar lo complicado que puede ser el universo femenino cuando decide usar sus poderes brujos.
Volveré a ir antes de que llegue el final de esta exposición. Y rindo homenaje a una nueva artista, la guardia de turno, que tras las vueltas que ha dado por la GAVA, está pensando seriamente aprender arte, por lo cual nos muestra un primer boceto, palabras a lápiz que algo inquietante dicen.
En la entrada, un anuncio firmado por Karen Cordero Reiman, curadora, trae al presente el trabajo de un año. Con una idea de Belén Valencia, una comisión del colectivo de artistas plásticos Múcar se dio a la tarea de acercarse a un tema difícil, la bruja. Invitaron a dos antropólogas de Xalapa: Irais Hernández Suárez y Bethi Rodríguez. La primera disertó sobre el fandango de la bruja y la mujer que vuela, parte de la cosmovisión totonaca de la realidad; la segunda completó con el tema "La brujería en la visión totonaca".
Entró a los preparativos la crítica de arte Graciela Kartofel y presentó su trabajo "Las brujas se atreven"; Mauricio Tello, diseñador de arte, alguno de los días del ahora agónico 2011, habló con los artistas sobre Semiótica y espantos; y el doctor en Letras Daniel Domínguez relacionó códigos y lenguaje cinematógrafico.
Manuel Velázquez y Roberto Rodríguez dieron vueltas en su calidad de asesores. Así que la canción "La bruja" sigue resonando en la Galería de Arte Veracruzano.
En la pared del lado derecho la exposición se inicia con Ángel Barragán, "Mujer, efecto transgresor", sigue con Enrique Delon, "Transmutación", y Adriana Navarro Hernández, "Lucero", para el que la artista trabajó con código binario. Hindra se afana en aclarar qué es ese lenguaje cibernético transpuesto a los círculos que veo.
Esta parte termina con Rocío D'Ledezma, "Hechicera". Recuerdo los sillones que partían el espacio de la galería. Ahora que no están, me pregunto si debieron usarse muros falsos para separar las obras.
En el siguiente tramo, luego de una puerta, está "Poder blanco", de Valdemar Aguirre. Arena, piedras de diferente tamaño en dos círculos, una rama que me parece una cruz retorcida de la que penden listones, cuerdas. Impresiona.
Magali Goris podría volverse una triunfante presidenta de una fábrica de artículos de baño. Sus "Jabones brujos" se antojan, pero son de cerámica. Hay jabones para lograr diferentes finalidades. Y, al otro lado del pasillo, están las cajas correspondientes. Me imagino el lugar donde las mujeres retocan su belleza, que se vuelve doblemente irresistible: vista y olfato. La bruja maquillada para seducir.
Seguimos el recorrido. Huri Barjau sigue la música con "Arpa Colibrí". La escoba de Hindra sigue detrás de la puerta, pero sin apoyarse en el suelo, sino que flota, lista para seguir el viaje.
Termina Eloísa Castañeda con "Hechizo" y sigue, en el lado izquierdo, Belén Valencia, "La casa de Xochiquetzal" (es una tienda de campaña que tenía una televisión donde se movían voluptuosas actrices). Luz Aldape: lienzos aéreos con una figura totonaca, de seguro una bruja: "Danzante voladora".
Micaela García Gálvez, "Mi madre tierra", una auténtica transposición de parajes remotos al WTC. Una presencia inquietante de lo indígena que está en nosotros pero que mantenemos alejado por descuido.
Jimena Grueso Tenorio, "Sin título"; Hilda Verde Arteaga, "Deja salir a tu bruja buena"; Adriana Vera, "Dulce agresión"; Gloria Vargas, "Espejo, espejito"; César Bautista, "Ahora le toca a usted", Víctor H. Álvarez, "Tubo tubo, mujeres que vuelan"; Felisa Aguirre, "Autorretratos"; Lourdes Azpiri, "Aquelarre con Animrac, Etiam, Acim, Ehcin, Oyaha, Alrak", y "Conjuro"; Gaby Souza, "Atreverse..."
Tengo que regresar, hay mucho que decir y voy sin detenerme.
Noemí D'Calva, "Sacrificio"; Maite Rodríguez, "El otro palo" y "Canción de cuna para la bella durmiente", es donde uno quisiera haber sido artista: recuerdo de Penélope que sigue esperando a Ulises en los años anteriores a la máquina Singer y un poema visual: una rueda de palabras que dan vueltas sin fin.
Marta Ovalle, "Ay qué bonito es volar": caras que tratan de decir algo y que rodean un espejo donde uno mismo reconoce que no puede decir algo, ¿destino humano detrás de días y días de aclaraciones de todo tipo? Y la "Bruja 2" y "Bruja 3", de Enrique Sandoval, dibujos que saltaron del papel para mostrar lo complicado que puede ser el universo femenino cuando decide usar sus poderes brujos.
Volveré a ir antes de que llegue el final de esta exposición. Y rindo homenaje a una nueva artista, la guardia de turno, que tras las vueltas que ha dado por la GAVA, está pensando seriamente aprender arte, por lo cual nos muestra un primer boceto, palabras a lápiz que algo inquietante dicen.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
JULIÁN ZAPICO
Tyr y las Crónicas de los Dioses Guerreros
EN LAS ABADESAS, JUEVES10 A LAS 19:00 HRS.
Callejón La Lagunilla, Centro Histórico de Veracruz
Zapico es escritor, dibujante, pintor, ilustrador.
Música: Grupo Stacion Central
y videos de Led Zeppelin, Inmigrant Song; Muse, Knights of Cydonia; Beatles, Norwegian Woods.
PRESENTADO POR DOMUS XX
EN LAS ABADESAS, JUEVES10 A LAS 19:00 HRS.
Callejón La Lagunilla, Centro Histórico de Veracruz
Zapico es escritor, dibujante, pintor, ilustrador.
Música: Grupo Stacion Central
y videos de Led Zeppelin, Inmigrant Song; Muse, Knights of Cydonia; Beatles, Norwegian Woods.
PRESENTADO POR DOMUS XX
FE DE ERRORES
El cuento infantil de Marianhe Jalil, Susurros de ángel, llevaba una dedicatoria que fue omitida y que aquí reponemos:
A Leonardo, unos días antes de nacer. Septiembre de 2008.
Nuestras disculpas a la autora.
El texto se encuentra en lo publicado el sábado 5 de noviembre.
A Leonardo, unos días antes de nacer. Septiembre de 2008.
Nuestras disculpas a la autora.
El texto se encuentra en lo publicado el sábado 5 de noviembre.
ANA GARCÍA BERGUA EN EL CaSa DE OAXACA
Caminar por las paredes
el viernes 11 a las 20:00 hrs.
Centro de las Artes de San Agustín
y el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca
ANA GARCÍA BERGUA
Profesora del diplomado en novela corta del CaSa.
el viernes 11 a las 20:00 hrs.
Centro de las Artes de San Agustín
y el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca
ANA GARCÍA BERGUA
Profesora del diplomado en novela corta del CaSa.
LA POESÍA COLMADA
Colmo, los colmos. Todavía hay estanques en la poesía iberoamericana. Yo recuerdo una cancioncilla del jardín de niños que hablaba de un pez que no podía salir a jugar con el aro de un niño. En esa escuela había una fuente con peces dorados. Luego vendrían las ninfas de Garcilaso. Bueno, es difícil empezar de verdad el siglo XXI.
Rocío Cerón, Ernesto Lumbreras y Luis Felipe Fabre informan de irregularidades en el III Premio Iberoamericano de Poesía Jaime Sabines para obra publicada. Un salvadoreño ganó con un libro titulado El estanque colmado.
Los jurados, una española, Raquel Landeros, una ciudadana de Estados Unidos, Ámbar Past, y el mexicano Eduardo Langagne, le dieron el premio a pesar de que la cláusula 7, inciso a, de la convocatoria prohibe considerar obras premiadas en otros certámenes.
Y no nada más eso. Sacaron a la ventana los nombres de los concursantes que no ganaron, cuando la costumbre es que las tarjetas de identificación de los participantes sean destruidas, junto con sus trabajos, en cuando se ha decidido un ganador.
El salvadoreño había ganado un accésit (mención honorífica en concursos escolares, diploma de consolación en algunos pueblos) en el Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma: obtuvo tres mil euros y la publicación en la Editorial Visor.
Cerón, Lumbreras y Fabre exigen que se anule la elección, por respeto a sí mismos y a los demás concursantes. Hay gente que no deja pasar concurso. Langagne ha sido jurado en Veracruz y hemos podido resolver las diferencias amistosamente, en privado. ¿Qué pasó con este Premio Sabines?
Correos de apoyo: rocio_ceron@yahoo.com (guión bajo entre rocio y ceron)
Rocío Cerón, Ernesto Lumbreras y Luis Felipe Fabre informan de irregularidades en el III Premio Iberoamericano de Poesía Jaime Sabines para obra publicada. Un salvadoreño ganó con un libro titulado El estanque colmado.
Los jurados, una española, Raquel Landeros, una ciudadana de Estados Unidos, Ámbar Past, y el mexicano Eduardo Langagne, le dieron el premio a pesar de que la cláusula 7, inciso a, de la convocatoria prohibe considerar obras premiadas en otros certámenes.
Y no nada más eso. Sacaron a la ventana los nombres de los concursantes que no ganaron, cuando la costumbre es que las tarjetas de identificación de los participantes sean destruidas, junto con sus trabajos, en cuando se ha decidido un ganador.
El salvadoreño había ganado un accésit (mención honorífica en concursos escolares, diploma de consolación en algunos pueblos) en el Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma: obtuvo tres mil euros y la publicación en la Editorial Visor.
Cerón, Lumbreras y Fabre exigen que se anule la elección, por respeto a sí mismos y a los demás concursantes. Hay gente que no deja pasar concurso. Langagne ha sido jurado en Veracruz y hemos podido resolver las diferencias amistosamente, en privado. ¿Qué pasó con este Premio Sabines?
Correos de apoyo: rocio_ceron@yahoo.com (guión bajo entre rocio y ceron)
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