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jueves, 20 de octubre de 2011

GARCÍA LORCA, SETENTA Y CINCO AÑOS DESPUÉS / ALICIA DORANTES

En la bandera de la libertad bordé el amor más grande de mi vida.
Federico García Lorca

PRIMERA PARTE

Fue aquella... una cálida tarde granadina. Visitábamos la casa de Federico García Lorca, el poeta y librepensador español cuya voz acallaron las cobardes balas ordenadas por mentes represoras... La cantarina fuente, que brota en el corazón del jardincillo y antecede a la modesta vivienda, parecía declamar los versos del poeta andaluz... Uno a uno... conservando su métrica cadencia.
     Cuando se tiene la fortuna de acercarse a un personaje y a la vida que lo rodeó, sentimos adueñarnos un poco de él, de su obra. Algunas de sus frases y pensamientos se tornan familiares y alcanzan un mayor significado. Esa fue la agradable sensación que experimentamos en aquel dorado atardecer mientras lentamente nos alejábamos de la blanca vivienda.
     ¿Quién fue en realidad García Lorca?
     Fue un poeta, dramaturgo y prosista español, versado además en otras artes, como la música y la pintura, que formó parte de la llamada Generación del 27. Creo, aun cuando poco sé de poesía, que fue y es el poeta de mayor influencia y popularidad de la literatura española del siglo XX. Cito: "Como dramaturgo, se le considera una de las cumbres del teatro español del siglo XX, junto con Valle-Inclán y Buero Vallejo".
     García Lorca nació en Fuente Vaqueros, Granada, el día 5 de junio de 1898, en el seno de una familia de posición económica desahogada. Recibió con las aguas bautismales el nombre de Federico del Sagrado Corazón de Jesús García Lorca. Su padre, Federico García Rodríguez, era hacendado, y su madre, Vicenta Lorca Romero, la segunda esposa de su padre, que siendo maestra de escuela, fomentó en él, desde muy pequeño, el gusto literario de su hijo.
     Cuenta Edwin Honing, uno de sus biógrafos, que a los dos años Federico mostró habilidad para aprender canciones populares aun cuando su salud era delicada, quebradiza. Caminó a los cuatro años de edad. Quizás fue este hecho lo que condicionó que fuera un estudiante irregular. De niño lo pusieron bajo la tutela del maestro Rodríguez Espinosa, en Almería, ciudad en la que residió con su familia entre 1906 y 1909. Siendo muy joven y estando aún en la casa paterna, leyó la obra de Víctor Hugo y la de Miguel de Cervantes Saavedra. Inició el bachillerato de vuelta a su provincia natal; ingresó y desertó de la Facultad de Derecho de Granada, instalándose en la Residencia de Estudiantes de Madrid de 1918 a 1928. Tiempo más tarde regresó a la Universidad de Granada y si bien se licenció en Derecho, jamás profesó la abogacía: su pasión era la literatura.
                                                                                                           Sigue mañana

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