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martes, 24 de enero de 2012

CERVANTES, EL DE QUERÉTARO

Premio Francisco Cervantes de 50 mil pesos, diploma y publicación de la obra para volúmenes de poemas inéditos, escritos en español, con tema y forma libres, extensión mínima de cincuenta cuartillas y una máxima de ochenta, en hojas tamaño carta, escritas a máquina o en computadora, por una sola cara y engargolado, por cuadruplicado. Participación abierta a poetas mexicanos de nacimiento o residentes en la República Mexicana de hasta 30 años cumplidos al cierre de la presente convocatoria.
Instituto Queretano de la Cultura y las Artes, Arteaga 89, Col. Centro Histórico, CP. 76000, Santiago de Querétaro, Querétaro. Plazo: 8 de marzo de 2012.
No podrán participar autores que hayan sido premiados en cualquiera de los concursos en los que participa el Programa Cultural Tierra Adentro.

Lectura recomendada: Geney Beltrán Félix, revista Tierra Adentro, 134, jun.-jul., 2005; fragmento en blog en estado comatoso, http://elgeney.blogspot.com/

CINE CLUB USBI.UV MOCAMBO

El próximo miércoles 25 de enero de 2012 vamos a compartir dentro del ciclo de Cine dentro del Cine una de las obras más aclamadas de Federico Fellini, preparen sus sentidos y su imaginación para esta cita que será a las 17:30 horas
Fellini, Ocho y medio (8½), 1963
Guión: Tulio Pinelli, Federico Fellini, Ennio Flaiano, Brunello Rondi
Música: Nino Rota / Fotografía: Gianni di Venanzo
Actores: Claudia Cardinale, Anouk Aimée, Marcello Mastroianni

Más información: http://reflexionariocineclub.blogspot.com/

RESPIRACIÓN BAJO MAR / LUIS GERARDO PULIDO

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¿Qué grado cursaba en aquel entonces? Tercero de primaria, me parece. Estaba en una escuela particular, de las baratas; las instalaciones eran de una casa como cualquier otra, que con adaptaciones burdas convertían los antiguos cuartos en estrechos salones, mientras que el patio pequeño apenas daba espacio a tristes esbozos de juegos, carteles en las paredes mostraban las órdenes de la inquisición: No grites, no empujes, no corras. ¿Qué es el recreo si no el momento de gritar, correr y empujar? Apenas podíamos jugar a las “estrais” aprovechando la mirada gorda de los profesores y la media hora pasaba en un parpadeo. Empezaba cuando uno de los jugadores, por motivos no definidos, contraía una feliz enfermedad, posiblemente cogida al respirar una espora que viaja en el aire de los patios escolares y parques donde hay pulmones de niños. De llegar a descubrirte cundido de esta enfermedad, debías pasarla a otro antes de que fuera demasiado tarde, la única manera conocida de deshacerte del virus era tocando a otro al tiempo que gritabas con el poco aliento que te deja una carrera: “¡tú la traes!”
Cuando “yo la traía”, buscaba pasarle la enfermedad a Tania. Necesitaba compartir con ella cualquier cosa, incluso la epidemia que se erradicaba de golpe al momento de escuchar el timbrazo que nos regresaba a los salones. Ahora lo reconozco con más facilidad que entonces, estaba totalmente enamorado de aquella niña. Un día perdí mi lápiz y Tania me regaló uno que era pequeño de tantas veces que se le había sacado punta, su goma estaba casi intacta. Estoy seguro que casi era perfecta, casi no borraba, además no estaba mordida ni mucho menos, era encantadora. Ese lápiz lo guardaba en un cajón junto a mi cama con el celo que amerita el resguardo de un tesoro. Ese lápiz era, tal vez, una prueba tangible de amor.
Tania, al igual que todos mis compañeros del salón, vivía en la colonia donde estaba la escuela: Villa de las Flores. Yo era el único extranjero que venía desde Bosques del Valle, la colonia vecina. Diario hacia un viaje de media hora más o menos, en ocasiones sólo con mi hermana un año mayor que yo. Eso, pienso, me daba un estatus de hombre de aventuras, el intrépido que viene en camión, a veces sin sus papás; por eso creo que Tania se llegó a fijar en mí, y yo me fijaba en ella. Cómo no iba a hacerlo si era la más bonita, morena de ojos grandes, más alta que yo, peinada con una trenza, o dos, que se unían en la nuca o muchas con liguitas de colores. Mis padres y mi hermana me molestaban diciendo que mi novia tenía unos dientotes como de ratón, tal vez tenían razón, sus dos dientes delanteros eran grandes como dos pastillas Clorets. Para mi gusto, esos dientes le quedaban perfectos, eso quería decirle a mis padres, sin embargo sólo atinaba a decir: No es mi novia, no me gusta, no me gusta y no me gusta. Tantas veces dije esa mentira, siempre me dolió decirla.
Sentarse por numero de lista no era buena idea. Tania quedaba a mi izquierda, como a tres filas, junto a la pared azul cielo atravesada por cuarteaduras. A mi derecha estaba la ventana, entonces no tenía un pretexto para poder voltear a verla cuando quisiera. En ocasiones fingía que pensaba y de reojo distinguía cómo encerraba con el lado rojo de su bicolor o se quitaba el suéter azul marino, y si tenía suerte, alcanzaba a ver sus dos dientotes al aire que anunciaban que la plática con Ivonne era divertida. Esas risas fascinantes, después de disfrutarlas, me llegaban a preocupar, ojalá no se rían de mi, pensaba.
Una mañana, que debió ser de lunes (pues un montón de moños blancos estaban posados como mariposas en la cabeza de las niñas), la mis Ivete, como solíamos llamar a la maestra, nos formó en equipos. La decepción de no haber quedado en el equipo de Tania se me fue al descubrir que terminó sentándose justo en el camino entre mis ojos y el pizarrón verde. Ahora podía verla cuanto quisiera, sin el riesgo de que Jaime, ese chaparro narizón con el pelo de borrego, llegara a notar algo y me molestara toda la mañana. Medio hacía lo que fuera que la maestra nos había encargado, cuando de tanto verla me llegó la inspiración, la iluminación. De momento y sin razón aparente, recordé la escena de la película vista tiempo atrás y me formulé la pregunta que me había hecho entonces: ¿Si me encuentro en un submarino y debo llegar por motivos de vida o muerte a una base en el fondo del océano y tengo sólo un traje de buzo, podríamos dos personas llegar sin riesgo de que alguno muriera?... Para poder responder bien la interrogante, sería mejor reestructurarla, quedaría mejor así: ¿Si nos encontramos Tania y yo en un submarino y debemos llegar por motivos de vida o muerte a una base en el fondo del océano y tenemos sólo un traje de buzo, podríamos llegar sin riesgo de que alguno muriera? La respuesta era sí, definitivamente sí. Me consideré un genio porque había encontrado una respuesta infalible ante un problema que parecía no tener solución, y mi respuesta era más que genial. Llegue a la conclusión que el traje de buzo era innecesario, en ese momento podría haber gritado ¡Eureka!, de haber sabido que eso se grita cuando descubres una solución sencilla a un gran problema. En su lugar una gran sonrisa se dibujó en mi cara, sonrisa que oculté cuando sentí la mirada del Jaime.
Dejé de ver a Tania pues por un momento fue más importante el lado científico de mi descubrimiento. En mi mente repasaba el plan: de estar con Tania en el submarino, en aquellas condiciones infortunadas, lo primero, me dije, sería olvidarnos del traje de buzo, la verdadera solución era juntarnos los dos, frente a frente, que uno jalara una grande bocanada de aire, juntar nuestras bocas con las caras un poco de lado de modo que no chocaran las narices y aventarnos al agua. El viaje sería más lento pero el método estaba garantizado. El exhalar de uno seria el inhalar del otro, uno vacía su pulmón para llenar el del otro; coordinación es lo único que se requería, tal vez mentalmente llevar el ritmo; inhalo, exhalo, inhalo, exhalo, uno, dos, uno, dos. Con este plan se llega a la base, a la superficie o a China, con la boca bien pegadita y evitando que escape el aire. No hay manera de fracasar.
            Teniendo la mente ocupada en la genialidad de mi plan, no había caído en cuenta de lo que implicaba ese método infalible de supervivencia. Fingí que veía hacia el pizarrón, esperé a que Jonathan se quitara del camino y volví a ver a Tania, que estaba más linda que nunca con una cola de caballo y la mariposa en la cabeza. Recortaba con unas tijeras rosas y gordas diferentes a las de cualquiera. De repente, imprevisto como los accidentes, una risa y dos dientotes, comprendí que mi plan poseía algo más. Fue la primera ocasión en que reconocí ante mí mismo que quería pegar mis labios incipientes en los de la niña más bonita del salón y tal vez del mundo conocido, ¿Ese par de dientes serian un estorbo?... No creo, sospechaba que no tendrían el sabor menta de los Clorets, pero tal vez si del Frutsi de uva o paleta de manita. Fue entonces cuando el plan infalible se convirtió en el deseo más profundo y constante de mi vida. Ojalá que en uno de estos días, gracias al destino o a la suerte, me encuentre solo con Tania en un submarino averiado y por razones de vida o muerte tengamos que llegar a una base en el fondo del océano. Seguramente Tania iría al compartimento donde estaban los trajes de buzo, esos blancos de casco que no es posible compartir y regresaría alarmada pues solo encontraría uno. ¿Qué hacemos?, diría yo con calma; fingiría que aun no tengo la solución, ya que si lo decía luego luego, ella podría pensar que mi deseo era darle un beso, así que sugeriría que ella se pusiera el traje; quedaré como valiente, ella seguramente me diría lo que dijo la protagonista de la película: “Tú eres más fuerte, ponte el traje, nada con fuerza y allá me reviven”. Yo fingiría angustia, preocupación y hasta después de un rato con mi mejor actuación diría  que acabo de encontrar la única solución.
Tengo una idea, le diré que no puede fallar; ¿cuál es?, preguntara y yo en tono serio le explicaré lo de las bocas, como es cosa de vida o muerte no pensará que en realidad quiero darle un beso. Comentaré lo importante de practicar un poco para estar bien coordinados, y después, fundidos en un abrazo tibio, un salto al agua, ¡squash!, lentos y seguros llegaríamos a la base, entraríamos por un agujero en el suelo y no importa quién esté allí, no importa si es Jaime o Ivonne o Manuel o mis papás, nadie me podrá hacer burla y decirme que me gusta Tania porque aquello no fue un beso, fue la única manera posible de sobrevivir, habré salvado a Tania, que seguramente se enamoraría para siempre de mí. Habría saboreado el Frutsi de uva de su boca y nadie me haría burla, es perfecto, ¡ojalá sucediera!
A partir de ese día, lo del submarino era un sueño recurrente, sin embargo poco probable, por lo que empecé a construir escenarios razonables donde mi plan pudiera aplicarse. “Ojala que haya una inundación en horario de clases y terminemos todos en el techo, un helicóptero rescata a un puñado de gente y luego a otro. En uno de los viajes del ir y venir el helicóptero se avería por lo que no puede regresar por los dos últimos: Tania y yo. Lejos y seguros, todos: los del salón, la mis Ivete, mis papás, los papás de Tania, esperan inquietos que aparezcamos, hasta que de improviso y gracias a mí, surgimos de entre las aguas revueltas, sanos y salvos. ¿Cuántas tardes se me fueron planeando el rescate?
            Algún tiempo después ya había en mi mente un sinfín de variantes en las que yo aplicaba el heroico salvamento. Ya había imaginado una excursión a Veracruz donde todo salía mal, o mejor dicho, todo salía bien y terminaba rescatando a la niña de mis sueños, también una caída de avión en el mar, hasta una escena en que unos roba-chicos, como solía nombrar a lo que hoy definiría como secuestradores, entran a una fiesta en una alberca buscando a Tania, yo con mi plan inmejorable me iba al fondo con ella por tanto tiempo que los malhechores concluyen que la niña escapó del lugar y optan por irse contrariados. Siempre lograba ser héroe, alcanzar el amor de la princesa, un abrazo con beso y ninguna burla. Soy un genio, pero, pasaba el tiempo y nada de lo planeado parecía suceder.

CONTINUARÁ

lunes, 23 de enero de 2012

CONCURSO PUNTO DE PARTIDA / 43

la revista de los estudiantes universitarios

1 Podrán participar todos los estudiantes de bachillerato, licenciatura y posgrado de México.
2 Los trabajos deberán ser inéditos. En el caso de textos, deberá entregarse original y dos copias, escritos en computadora o máquina de escribir, a doble espacio, en cualquier tipografía a 12 pts.
En el caso de obra gráfica y fotografía, sólo se entregará el material original.
Todos los trabajos deberán ser firmados con seudónimo y entregados en un sobre que presente en el exterior el título del trabajo, la categoría en que concursa y el seudónimo del autor, y que contenga además un sobre de menor tamaño, cerrado, con los datos siguientes:
Nombre completo del autor Seudónimo Rubro en el que concursa Título del trabajo Escuela Número de cuenta o matrícula Copia de credencial u otro documento que lo acredite como estudiante Domicilio particular (calle, número, colonia, delegación o municipio y código postal) Teléfono Dirección de correo electrónico.
3 El tema de los trabajos es libre y su extensión deberá ser la siguiente:
Crónica: de cinco a quince cuartillas Cuento: de cinco a quince cuartillas Cuento breve: dos cuartillas como máximo Ensayo de creación (no artículo académico): de cinco a quince cuartillas Fotografía: una serie temática de cinco a diez originales tamaño 8 x 10 en blanco y negro Gráfica: una serie temática de cinco a diez originales en formato ½ carta, a una tinta, en cualquiera de las siguientes disciplinas: estampa, dibujo o gráfica digitalPoesía: de diez a quince cuartillas Traducción literaria (francés / español o inglés / español): de cinco a diez cuartillas. Deberá anexarse copia del texto publicado en la lengua original.
4 Se podrá participar en una o varias categorías. Podrá Inscribirse sólo un trabajo por categoría.
5 Ningún trabajo será devuelto, a excepción de los originales en fotografía y gráfica.
6 La fecha límite de entrega es el miércoles 29 de febrero de 2012, de 9:00 a 15:00 y de 16:00 a 18:00 horas. Si los trabajos son enviados por correo, se tomará En cuenta la fecha del matasellos. No se recibirán trabajos durante el periodo vacacional de la unam (del lunes 19 de diciembre de 2011 al miércoles 4 de enero de 2012).
7 Se otorgarán dos premios (primer y segundo lugar) en cada categoría. El primer lugar recibirá $ 7,000. 00 (siete mil pesos m.n.); el segundo lugar recibirá $ 5,000. 00 (cinco mil pesos m.n.). Ambos premios incluyen la publicación del trabajo ganador en la revista Punto de partida, un reconocimiento y un lote de libros editados por la Dirección de Literatura de la unam.
8 El jurado podrá otorgar las menciones que considere pertinentes en cada categoría. Éstas recibirán un reconocimiento y un lote de libros publicados por la Dirección de Literatura de la unam.
9 El jurado estará compuesto por personas de trayectoria reconocida.
10 El fallo del jurado será inapelable y se dará a conocer directamente a los ganadores y en medios de comunicación.
11 Los casos no previstos en esta convocatoria serán resueltos por la Dirección de Literatura de la unam.

Entrega de trabajos de lunes a viernes en Revista Punto de partida / Dirección de Literatura de la Coordinación de Difusión Cultural unam, Zona administrativa
exterior, edificio C, primer piso (frente al Museo de las Ciencias Universum), Insurgentes sur 3000, Coyoacán, Ciudad Universitaria,
04510 México, Distrito Federal.
Informes en el teléfono: 5622-62-01 o en
puntoenlinea@gmail.com
www.literatura.unam.mx

RESPIRACIÓN BAJO MAR / LUIS GERARDO PULIDO

1

Vi aquella película una tarde que pudo ser cualquiera, estaba tumbado junto a mi padre en el sillón azul, era áspero, de esos franqueados por abismos estrechos e infinitos donde es posible encontrar cualquier cosa (un pasador, un secreto, migajas de pan, algunas monedas), excepto lo que estás buscando. Pero en fin, no quiero perderme en los caminos intrincados de la memoria, así que me concentraré en aquella película enigmática de la cual no recuerdo más que una escena. En un submarino averiado en las profundidades, un hombre y una mujer (únicos tripulantes del pez metálico), debían llegar por razones de vida o muerte a una base científica ubicada en el fondo océanico, tarea nada sencilla pues infortunadamente solo había un traje de buzo. No era de aquellos que tienen una toma de aire que se podía intercambiar, turnándose ambos la posibilidad de tomar una bocanada del oxigeno vital hasta llegar al destino. En su lugar, se trataba de un casco que solo podía usar uno de los dos. El hombre valiente, como es de esperarse, le entrega el traje y casco a ella: “Tú póntelo”, dijo. Ella se negó, póntelo tú, respondía. El hombre tampoco aprobaba la idea hasta que la dama, que por cierto era guapa, le explicó sus motivos, “Tú nadas mejor, aseguró; ponte el traje y llévame tan rápido como puedas, en la base me podrán revivir”. Me pregunté si existía manera de salir de esa encrucijada sin que alguno corriera riesgo de morir, como no encontré respuesta, me pareció razonable lo propuesto por ella. En la pantalla el hombre analizó las opciones, tal como lo habría hecho yo y tras una conversación emotiva, aceptó la propuesta, se puso el traje, que recuerdo blanco, se ataron con una soga, se dieron un abrazo que supongo duró tanto como los comerciales, y una vez que la tele me dijo lo qué debía comprar en mi próxima visita a la tiendita de la esquina, ya de regreso, en la película ella tomó la bocanada de aire que podría ser la última y se lanzaron al oscuro liquido salubre.
Llenamos los pulmones al mismo tiempo, el héroe nadaba con furia; el deseo de salvarla lo volvía infatigable. La doncella y yo apretábamos los labios. Poco después la asfixia me estaba ganando. Aquella mujer aún no parecía sufrir, los segundos se sumaban, cada uno era más largo que el anterior y tuve que hacer trampa, exhalé de golpe para inflar nuevamente el tórax, podía sentir con claridad el golpeteo del corazón en mi pecho infantil. En el casco se reflejaba la edificación sumergida, destino que auguraba vida, resurrección, estaba tan cerca y tan lejos. Obligado a soltar el aire agolpado y enrarecido en mis entrañas por segunda vez, noté en la pantalla que la mujer soltaba un poco de aire, que se mostraba en forma de burbujas inquietas, tomé una nueva bocanada al tiempo que la mujer, grácil, perdía fuerza, hasta quedar inmóvil, ligera, su pelo lacio danzaba al ritmo de las corrientes, yo seguía conteniendo la respiración.
Mi rostro, todavía enrojecido; mi corazón golpeaba con tumbos graves y profundos, voltee a ver a mi padre pues supuse que también nos acompañaba a la protagonista y a mí en esta tragedia de agua y amor. Aquel hombre bigotón de panza ostentosa tenía la barbilla clavada en el pecho, se había quedado dormido justo cuando más lo necesitábamos. Mis ojos, de vuelta en el mar profundo vieron sin alivio que el hombre de blanco surgía de un orificio y otros hombres y mujeres lo ayudaban a subir a él y a su amada. Ella era un trapo mojado, quitaron el pelo de su rostro y empezaron a golpearle el pecho, el tipo de blanco se había quitado el casco, hizo a un lado al compañero y sin aparentar fatiga, le daba respiración de boca a boca y apretones en el pecho con desesperación, al tiempo que repetía frases como: “tienes que vivir, regresa” o algunas parecidas. Yo aun no respiraba bien. De repente, la mujer escupe un montón de agua con una tos incómoda, mi padre abrió los ojos, vio la tele, me volteó a ver y comenzó su camino de regreso al letargo. Yo al fin respiraba con profundidad y fluidez, ella ya se reía y abrazaba al hombre que la llevó a la muerte y luego a la vida.
                                                                                                CONTINUARÁ

domingo, 22 de enero de 2012

MÉXICO AUSENTE

PERIÓDICO esto, 22 ENERO 2012

El Festival de Cine Sundance, el encuentro internacional más importante del séptimo arte independiente, inició con la ausencia este año de películas y cortos mexicanos.
          Las películas fueron seleccionadas de entre cuatro mil 42 producciones que buscaron ser inscritas y participar en el festival, de las cuales dos mil 59 fueron estadounidenses y mil 983 de otras partes del mundo.

Violeta se fue a los cielos, una co-producción de Chile, Argentina, Brasil y España, es la única película que representa a la región. El largometraje se centra en la cantante Violeta Parra y está llena de su música, sus memorias, sus amores y sus esperanzas.

AGENCIA AP (EN esto)


PARK CITY, UTAH.- Consagrado actor y cineasta, Robert Redford lamentó que el éxito del festival de Sundance atraiga a "aprovechadores" que oscurecen su misión de fomentar y celebrar el cine independiente.
          "Ellos llegan con sus propios planes para usar el festival en beneficio propio", dijo. "Es un país libre y no hay nada que hacer al respecto, pero tenemos que trabajar más para resaltar que lo importante aquí son los cineastas. Lo importante son sus obras y mostrarlas al público".

THE GUARDIAN, UK

SUNDANCE 2012 REFLECTS ON HARD TIMES AND PARADISES LOST

"It's no secret, times are dark and grim," Redford said at Sundance's regular base in Park City, Utah – a millionaire's playground that contains three ski resorts and more tourists than residents. "We're suffering from a government in paralysis and it's all pretty grim. But the happy thing is that here, for this week, we're going to see work from artists. And even though their work may be reflective of these hard times, there is no paralysis here."
In 2011, the festival enjoyed its best sales year ever, with 45 productions being snapped up for distribution. Insiders are already predicting healthy business this year.
Redford struck a note of caution on the opening day. "I want film-makers to know we've got their back," he said. "But we try to describe the pitfalls and not let them get deluded to the point where they get too disappointed when their films don't get bought. They've got to know: it's a hard road. And they have to be careful of the hype surrounding the festival. Because once they leave, the hype may disappear with them. So I say: 'Deal with the reality.' Enjoy it while it's here, but enjoy it like Cinderella at the ball."
"Independent comedy is a real trend," said the festival's director, John Cooper. "I don't know if it's from a commercial standpoint or whether people are just ready for that. And there's a lot of family stuff too, questioning marriage as a convention. A modern approach to family is a theme in a lot of films and that started [two years ago] with The Kids Are All Right."
Now in its 33rd year, Sundance remains America's largest independent film showcase, credited with launching the careers of a range of film-makers, including Steven Soderbergh, Paul Thomas Anderson and Quentin Tarantino. At times, however, the event has risked becoming a victim of its own success, with detractors accusing it of turning into a boutique outlet for thinly veiled Hollywood productions. In recent years, Sundance appears to have made a concerted effort to return to its independent roots, establishing a new festival category (NEXT) championing mico-budget productions. (FRAGMENTOS DE NOTAS DE DAMON WISE, HENRY BARNES Y XAN BROKS)