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viernes, 20 de enero de 2012

jesculturas@hotmail.com


Jardín de las Esculturas de Xalapa, Avenida Murillo Vidal s/n. Informes al 8137753.
Entrada libre.

HELIOTROPO / PILAR CAMPOS VELÁZQUEZ

En la llanura de la huasteca veracruzana, cerca de un tupido bosque, vivía Verónica, mujer de veinticinco años, de hermosas facciones, piel color canela, y Damián, de cuarenta y dos años; sus rasgos, como los de ella, denotaban su origen indígena, el cuerpo era musculoso por el trabajo del campo.
          Para llegar a la cabaña donde vivían era necesario atravesar un pequeño jardín, dividido por un camino que conducía a un portal en donde había dos mecedoras y un sofá que la familia utiliza durante el verano  para refrescarse.
Una tarde lluviosa, después de su labor, Damián y el niño se fueron al pueblo cercano a comprar semillas. Durante su ausencia llegó hasta la casa una anciana alta, muy delgada, de tez cetrina y grandes ojeras. Vestía una túnica que hacía muchos años debió haber sido blanca, pero ahora estaba teñida con las cenizas del tiempo. Una cuerda muy larga le daba varias vueltas a la cintura, donde se veían unas  tijeras grandes, relucientes por el filo que tenían. Las puntas de la soga quedaban al frente, del lado izquierdo, a la altura de la rodilla. Cubría su cabeza con un sombrero similar al de la Catrina de Posada. La anciana subió los escalones y se sentó en una de las mecedoras.
Verónica la vio desde la cocina, la vio por la ventana cuando cruzó el jardín y salió a su encuentro con una jarra de agua fresca. Sus ojos se encontraron con los de la recién llegada. Un escalofrío la recorrió y sintió que se ponía pálida, amarillenta. Tuvo un mal presentimiento que desechó de inmediato. Le preguntó:
—Madrecita, andas muy lejos del pueblo. ¿Quieres tomar un poco de limonada para refrescarte?
—No, gracias, estoy esperando a Damián.
—¿Quién eres, lo conoces?
—Uno de mis varios nombres es Pelona, por eso me cubro el cráneo con el sombrero. Lo conozco desde antes de que estuviera en el vientre materno. En otros lados me llaman Átropos.
Verónica sintió las piernas débiles. Al tender sus brazos para apoyarse sobre el respaldo del sofá, tiró la jarra de agua.
—¡No, por favor, todavía no! Estoy dispuesta a hacer cualquier cosa, para que lo que está escrito no suceda.
La anciana bajó los cadavéricos párpados, después de unos segundos esbozó una sutil sonrisa y dijo:   
—En lo espeso del bosque busca un gran tronco hueco de roble, en donde habita un viejo búho blanco llamado Erictonio, sólo él puede dar una respuesta a tu petición. Ve a verlo.
Sin pensarlo dos veces, Verónica inició su marcha, transitó penosamente por caminos escarpados dentro del húmedo bosque, tratando de localizar al búho. Era tanta su prisa que no le importaron los rasguños causados por los arbustos, en su cara y brazos. Llegó la noche. Todo se transformó en un concierto de ruidos. Las pequeñas luces de los cocuyos y luciérnagas rompieron la oscuridad, escuchó los penetrantes y constantes sonidos producidos por los insectos y de pronto llegó hasta sus oídos el inconfundible ulular del ave. ¡Por fin lo había encontrado!
Le contó llorando la causa de su angustia. El búho, sosteniendo la cabeza con la punta de las plumas del ala izquierda, escuchó con atención el relato de Verónica.
—Humm, humm, es el caso más difícil que he escuchado a través de mi existencia.
Giró su cabeza ciento ochenta grados, la regresó a la posición original, se rascó la testa. Erictonio se compadeció de ella.
—Humm, humm; no sé si pueda ayudarte. Tú sabes muy bien que no se puede cambiar la voluntad divina. Voy a hacer algo por ti y dejaremos en mano del omnipotente la última voluntad. De regreso a tu casa toma el primer cocuyo, con su luz busca en tu jardín una flor de heliotropo, la separas del tallo, la sujetas con un hilo y la amarras al cuello de tu esposo, con esto se volverá invisible para Átropos, pero... ninguna luz deberá dirigirse a su cuerpo, porque eso produce sombra y será fácilmente localizado.
De regreso al hogar, Verónica analizó las  sabias palabras del ave nocturna, dándose cuenta que contravenía la voluntad del todopoderoso y lloró amargamente. En ese momento se desató una fuerte tormenta, vio relámpagos, escuchó el estruendo producido por una tormenta eléctrica, comprendió la magnitud del peligro y aceleró el paso. Un rayo que cayó cerca de ella la arrojó contra una piedra y perdió el conocimiento. Cuando despertó, estaba en el consultorio del doctor Zárate.
—¿Dónde estoy? ¿Qué hago aquí?
—Te estamos cuidando, tu esposo te encontró tirada cerca de tu casa y te trajo.
Recordó todo lo que había sucedido. Angustiada, a punto de preguntar por su esposo él llegó, lo abrazó, cubrió su rostro de besos. Y Damián, sin imaginar lo que había vivido su esposa, le dijo:
—Ya, mi amor, ya pasó todo. ¡Mira, lo compré para ti!
Palpó su cuello, no encontró la gargantilla. La había comprado al llegar al pueblo. Se la había puesto para no perderla.
—¡Oh! Lo perdí. ¡Lástima! Era una gargantilla de cuero, tenía como pendiente una pequeña piedra, parecida al cuarzo, verde con manchas rojas, en forma de campana, me la vendió un anciano con un sombrero de plumas blancas y ropa extraña.
La enfermera, que se encontraba a un lado de Verónica, había escuchado el comentario de Damián y dijo:
—Esa piedra hermosa se llama heliotropo, antiguamente se le atribuía la virtud de hacer invisible a la persona que la tuviera.
Verónica movió su cabeza y miró a la enfermera, abrió los ojos sorprendida, secuestró un suspiro y guardó silencio.

jueves, 19 de enero de 2012

TEATRO EN LA VECINA CAPITAL

"Espectáculo erótico gay que invita a un paseo vouyerista por el Bar Albatros, lugar para dar rienda suelta a las fantasías para el sexo con hombres y por aquello de taparle el ojo al macho, también aceptamos mujeres."

Obra de Enrique Mijares

Dirección de Wilfrido Momox

Actores: Alessandro Perera, Horacio del Castillo, Emmanuel Avalos, erick Bareño/Manuel Díaz, Paco Pardo, Humberto Castro/Pablo León, Iván Figueroa, Moisés Gómez, Luis Felipe Castellanos y Wilfrido Momox.

Enero, funciones viernes, sábados y domingos, 20:30 hrs. Sólo adultos.
Centro Cultural El Foco. Tlacotalpan 16, Roma Sur, D.F.

ENRIQUE MIJARES (Durango, 1944).

Doctor en Literatura Española por la Universidad de Valladolid, España, y académico de tiempo completo en la Universidad Juárez del Estado de Durango, es fundador y director, en 1977, del taller de teatro Espacio Vacío, agrupación artística con la cual ha realizado más de un centenar de montajes que se han presentado en distintas ciudades del país y del extranjero, y obtenido numeroso premios nacionales e internacionales. Becario del Sistema Nacional de Creadores de Arte 1999-2005.
Como dramaturgo, ha obtenido tres importantes premios internacionales: Emilio Carballido 1995, por Árbol de la esperanza, una aproximación a la obra plástica de la pintora Frida Kahlo. Manuel Acuña 1996 por Le pusieron precio a su cabeza, sobre Francisco Villa. Tirso de Molina 1997 por Enfermos de esperanza, cuyo tema es la revolución neozapatista de Chiapas. Distinciones nacionales: la Medalla Xavier Villaurrutia 2003 por su aportación al teatro de provincia, Medalla José Fuentes Mares 2004, Premio Nacional de Literatura por el libro de teatro Espinazo del diablo.
Obras: Cuarenta piezas teatrales. Ensayos sobre arquitectura y urbanismo en la ciudad de Durango y La realidad virtual del teatro mexicano, ensayos sobre la actual dramaturgia mexicana. Novelas: El juego de las miradas fijas, Cantidad cero, Los cabos sueltos, Convidado de piedra y Falsos testimonios.
            Ha estado en la ciudad de Veracruz en varias ocasiones. Resultado de un taller que impartió aquí fue la publicación de primeras obras dramáticas de escritores veracruzanos. Impartió un curso sobre una novela de Carlos Fuentes. Asesoró la puesta en escena de una obra escrita y actuada por veracruzanos.

miércoles, 18 de enero de 2012

STOP S.O.P.A. / LLEGÓ SINDE A AMÉRICA

“Imagine un mundo sin conocimiento libre.”

Hoy hubo un gran apagón digital contra el Congreso de Estados Unidos. ¿Pacíficos colonos contra piratas? No. En pos del dinero, los congresistas están disgustados con los usuarios, a quienes llaman piratas, que roban a empresarios que obtienen ganancias abusivas. Sin usuarios, sin contribuyentes, ya pueden irse a casa, no son colonos sino descendientes de piratas .
Wikipedia y otras empresas de Silicon Valley apagaron sus señales. El motivo: la Stop Online Piracy Act (S.O.P.A), equivalente a la “ley Sinde”
El objetivo del equivalente estadounidense a la 'ley Sinde' es el cierre de páginas web que permitan la descarga de contenido protegido por derechos de autor, aunque éstas estén alojadas en el extranjero (OJO, MÉXICO). Participaron más de 10 mil sitios web, según la prensa española de mañana. La exitosa página fundada por Jimmy Wales suspendió por primera vez su servicio, desde su creación en 2001. También protestó WordPress y Mozilla. Google puso un enlace invitando a los usuarios a unirse y mostrar su rechazo contra esta ley. Reporteros Sin Fronteras cerró durante todo el día su versión en inglés para “protestar en el nombre de la libertad de expresión en línea”.
Hollywood, las grandes cadenas de televisión, las discográficas y las farmacéuticas quieren más dinero. En la Casa Blanca dicen que no apoyarán ninguna legislación que “reduzca la libertad de expresión, aumente los riesgos contra seguridad online o perjudique el dinamismo e innovación en Internet”.

LA PRENSA DE MAÑANA GRACIAS A INTERNET LA ESTAMOS LEYENDO HOY EN MÉXICO (20:50 HRS.)

En España hubo protestas, parte de la comunidad internauta se sumó al rechazo a esta legislación 'apagando' sus webs, debatiendo en foros o lanzando proclamas en Twitter. Stop SOPA se convirtió en 'trending topic'. Durante todo el día fueron muchos los usuarios de la red de microblogging los que taparon sus mensajes con una banda negra en señal de protesta mientras otros reproducían en inglés la proclama de Wikipedia o la petición de Google de “terminar con la piratería, no con la libertad”.
La Asociación de Internautas española se sumó a la iniciativa para denunciar que “el Congreso de Estados Unidos está a punto de censurar Internet” e instó a “eliminar” estos proyectos de ley para proteger los derechos a la libertad de expresión y la privacidad. Con el apagón de su página, la institución quiso también protestar por la aprobación de la 'ley Sinde', al considerar que “recupera la censura” y que su “único fin es permitir el cierre indiscriminado de páginas web bajo un criterio puramente administrativo”.
Si la Ley SOPA sigue adelante serán muchas las webs que se sumen a esta protesta, cerrando sus servicios o algunos de ellos.
¿Cómo sería un día sin Twitter o sin Google?