El poeta Juan Joaquín Péreztejada publica un breve análisis de la poesía reciente de Tomás Segovia; incluye al final una foto de Segovia con Gonzalo Rojas, ambos fallecidos el año pasado.
http://www.esquesoydeveracruz.blogspot.com
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jueves, 5 de enero de 2012
FANTASMA / RAMÓN DE JESÚS HERNÁNDEZ OLIVARES
¿Por qué tu silueta se dibuja
en mis versos y en mis sueños?
¿Por qué tu aurora toca mis sienes
y me despierta de dulces sueños?
Quiero verte en los fantasmas del pasado
y en los confines recónditos de mi piel.
¿Por qué en la oscuridad de la noche
bailamos y bailamos sin cansarnos?
Sé que tus besos fueron el dulce
de las caricias , de tu aroma.
Sé que bebí mil pasiones
y viajé sobre tus deseos desenfrenados.
¡Oh!, fantasma del amor de primavera,
¿por qué al caer el otoño llegas en un viento
que armoniza la estancia, donde dormía?
¡No toques mi alma! ¡No toques mi piel !
No te mires en los ojos de quien te ha amado.
Deja que el tiempo haga lo suyo,
borrar la huella de tus besos,
y quemar libros de poemas viejos.
Deja que la vida se llene de vida,
deja que la flor respire su aroma.
Fantasma, no toques mi alma,
marchita ya está,
¡Huye!, ¡huye!, porque podría arrebatarte
del viento para quemarte en esa hoguera,
de amor por ti, que existe en mi corazón
miércoles, 4 de enero de 2012
DAVID BRAVO, LAS OBRAS QUE VAGAN POR INTERNET
Abogado, nacido en Sevilla en 1978, David Bravo estuvo en el III Foro Digital Audiovisual, donde probó que resulta imposible, que es un problema irresoluble, evitar la libre circulación de obras intelectuales a través de Internet y, por tanto, la industria de los contenidos no tiene derecho a apropiarse y excluir a terceros del uso de sus obras.
La conferencia y prueba se encuentran en
http://davidbravo.es/ Conferencia en el Festival de Cine de San Sebastián.
Esto ocurrió el 18 de septiembre de 2011.
Algo que inició con dificultades el gobierno anterior de España, el gobierno actual lo puso a andar en un dos por tres. Así llegan a fundirse en una sola las diferencias entre izquierda y derecha. En México a eso se le llamó concertacesiones.
CONCURSO POESÍA TIJUANA 2012
El H. 20 Ayuntamiento de Tijuana y el Instituto Municipal de Arte y Cultura, convocan a todos los poetas del país al 14 Premio Nacional de Poesía Tijuana 2012.
Bases de participación
1. Podrán participar todos los poetas residentes de la República Mexicana, con excepción de los poetas ganadores de este premio en cualquiera de sus ediciones anteriores.
2. Los concursantes deberán enviar un libro de poemas inédito, en español, con tema y forma libre, que no estén concursando simultáneamente en ningún otro certamen. Los trabajos serán recibidos en sobre cerrado y bajo seudónimo en la siguiente dirección:
§ Instituto Municipal de Arte y Cultura
§ Calle Segunda y Constitución, Zona Centro
§ C. P. 22000
§ Tijuana, Baja California.
§ Con atención a la Subdirección Operativa.
3. La extensión mínima deberá ser de 50 cuartillas y la máxima de 100. Los trabajos deberán presentarse por triplicado, escritos en computadora, a doble espacio, en papel tamaño carta y por una sola cara, acompañados de un archivo electrónico en disco compacto, con terminación .doc, en tipografía Arial, tamaño 12, para PC (Microsoft Word).
4. Los concursantes deberán firmar sus trabajos con seudónimo e incluir por separado, en un sobre cerrado o plica de identificación: nombre completo, domicilio, número telefónico, correo electrónico, así como un breve currículum.
5. Las plicas de identificación serán depositadas en una notaría pública de la ciudad de Tijuana, Baja California. El notario abrirá sólo la plica que el jurado calificador señale como ganadora y destruirá las demás. Cualquier tipo de referencia, leyenda o dedicatoria que pueda sugerir la identidad del autor, será motivo suficiente para la descalificación del trabajo.
6. El certamen queda abierto desde la publicación de la presente convocatoria hasta el viernes 23 de marzo de 2012, día del cierre, a las 17:00 horas. Después de esta fecha sólo se recibirán aquellos trabajos, cuyo matasellos corresponda directamente al día del cierre de la convocatoria.
7. El jurado calificador estará compuesto por poetas de reconocido prestigio y sus nombres serán dados a conocer junto con el fallo, publicado en el diario regional de mayor circulación de Baja California y en la página web del Instituto Municipal de Arte y Cultura.
8. En caso de que el autor ganador viva fuera de la ciudad de Tijuana, el Instituto Municipal de Arte y Cultura cubrirá los gastos de traslado y estancia del autor ganador, para que asista a la ceremonia de premiación, el día 27 de mayo del 2012.
9. Los derechos patrimoniales de la primera edición del trabajo que resulte premiado serán propiedad exclusiva del Instituto Municipal de Arte y Cultura, siendo la primera impresión de 500 ejemplares con una entrega al autor de 100 ejemplares.
10. No se devolverán los originales ni las copias de los trabajos participantes, mismos que serán incinerados para proteger los derechos del autor.
11. Es facultad del jurado descalificar cualquier trabajo que no presente las características exigidas por la convocatoria, así como resolver los casos no referidos en ésta. El premio podrá ser declarado desierto si los trabajos no cuentan con la calidad literaria exigida por el jurado.
12. Al entregar su trabajo, los aspirantes al Premio Nacional de Poesía Tijuana aceptan participar conforme los términos de las Bases de Participación.
13. Habrá un premio único e indivisible de $50,000.00 (CINCUENTA MIL PESOS 00/100 M.N.) y diploma como reconocimiento, así como la publicación de la obra ganadora. Esta convocatoria queda abierta a partir del 1 de enero del 2012.
Tel. (664) 688 1721 (IMAC Tijuana)
4. Los concursantes deberán firmar sus trabajos con seudónimo e incluir por separado, en un sobre cerrado o plica de identificación: nombre completo, domicilio, número telefónico, correo electrónico, así como un breve currículum.
5. Las plicas de identificación serán depositadas en una notaría pública de la ciudad de Tijuana, Baja California. El notario abrirá sólo la plica que el jurado calificador señale como ganadora y destruirá las demás. Cualquier tipo de referencia, leyenda o dedicatoria que pueda sugerir la identidad del autor, será motivo suficiente para la descalificación del trabajo.
6. El certamen queda abierto desde la publicación de la presente convocatoria hasta el viernes 23 de marzo de 2012, día del cierre, a las 17:00 horas. Después de esta fecha sólo se recibirán aquellos trabajos, cuyo matasellos corresponda directamente al día del cierre de la convocatoria.
7. El jurado calificador estará compuesto por poetas de reconocido prestigio y sus nombres serán dados a conocer junto con el fallo, publicado en el diario regional de mayor circulación de Baja California y en la página web del Instituto Municipal de Arte y Cultura.
8. En caso de que el autor ganador viva fuera de la ciudad de Tijuana, el Instituto Municipal de Arte y Cultura cubrirá los gastos de traslado y estancia del autor ganador, para que asista a la ceremonia de premiación, el día 27 de mayo del 2012.
9. Los derechos patrimoniales de la primera edición del trabajo que resulte premiado serán propiedad exclusiva del Instituto Municipal de Arte y Cultura, siendo la primera impresión de 500 ejemplares con una entrega al autor de 100 ejemplares.
10. No se devolverán los originales ni las copias de los trabajos participantes, mismos que serán incinerados para proteger los derechos del autor.
11. Es facultad del jurado descalificar cualquier trabajo que no presente las características exigidas por la convocatoria, así como resolver los casos no referidos en ésta. El premio podrá ser declarado desierto si los trabajos no cuentan con la calidad literaria exigida por el jurado.
12. Al entregar su trabajo, los aspirantes al Premio Nacional de Poesía Tijuana aceptan participar conforme los términos de las Bases de Participación.
13. Habrá un premio único e indivisible de $50,000.00 (CINCUENTA MIL PESOS 00/100 M.N.) y diploma como reconocimiento, así como la publicación de la obra ganadora. Esta convocatoria queda abierta a partir del 1 de enero del 2012.
Tel. (664) 688 1721 (IMAC Tijuana)
martes, 3 de enero de 2012
DIENTES INQUIETOS, ¿CINE O TELEVISIÓN? / JAIME VELÁZQUEZ
Una noticia reciente fue que el actor Mel Gibson tendrá que partir su fortuna en dos, una mitad será para Robyn Moore, la mujer con la que vivió y engendró siete hijos y que ahora recibe el certificado de ex esposa millonaria. Cuando fue esposa tuvo el doble de dinero, todo el que estaba ganando Gibson, aunque los periodistas no preguntaron si ella tenía voz y voto en las decisiones de dónde y en qué se invertía el dinero que el muy trabajador Gibson iba juntando. Esta cuestión puede no ser considerada noticia, aunque tampoco lo es que el actor es ahora la mitad de rico.
El tema interesante es otro. Productores, actores, exhibidores juntan dinero, menos el espectador, el que paga un boleto y compra en la lonchería del cine. La suma de espectadores hace que el cine reciba el nombre de industria, y como tal hay que considerarla, somos sus clientes. Hollywood es una transnacional y su negocio es vender sus productos a la mayor cantidad de personas y no tener competidores, de ningún tamaño, en los países donde opera. Los que trabajan en esta industria por supuesto que reciben dinero, distintas cantidades, pero no se vuelven millonarios, esa suerte está reservada a las “estrellas”, a los estudios, a los productores, distribuidores, exhibidores. No cabe duda que el cine es caro.
El motor de los negocios son las ganancias. En la industria del cine una idea y su realización hacen que el negocio sea fabuloso –los medios se hacen eco de las cifras: cuántos dólares se invirtieron, cuántas entradas se han vendido, cuánto le pagaron a los actores principales pero nunca dicen cómo fue el reparto, cuál fue el monto de la ganancia–. El cúmulo de labores descansa en una maquinaria que nunca se detiene: la publicidad. Los espectadores no han aprendido a distinguir una actuación buena de una mala. Lo que sí saben es que actores y actrices son “estrellas”, lo cual evita que juzguemos su trabajo, además de que sus “fallas” han sido eliminadas pues se ha repetido el momento las veces que ha sido necesario –han recibido una ayuda incluida en los costos de producción–. Sabemos que un protagonista es bueno, muy bueno, porque todos los años sale en nuevas películas, porque los periódicos y revistas publican sus fotos, que son signos convencionales de admiración, y es tratado como aristócrata en medios como la revista Hola! de España y las transnacionales en México.
Y mientras, los cinéfilos se olvidan del que tuvo la idea, del que puso el dinero, de los que elaboran, llevan y traen contratos.
En tiempos recientes el negocio aumentó con la venta de copias de películas para ver en casa. Y una vez más, el entusiasmo evitó que el público reflexionara en un congestionamiento que se dio: ahora hay videos de 15 o 20 pesos, sin contar la caída en el precio de las películas clonadas. Era más importante saber que uno podría ver las veces que uno quisiera a la “estrella” de nuestros sueños, en la cama, o más bien desde la cama.
Seguimos sin hacer cálculos sobre el tiempo, que no es difícil: cuántas películas queremos ver en un año, entre viejas y nuevas; cuántas veces veremos nuestras películas favoritas, si hay tanto que ver, si el mercado siempre está rebosante.
Hace cincuenta años un canal de televisión en México, el 4, pasaba películas viejas de Hollywood en la tarde: Reseña Mundial de Cine. Es difícil entender lo de mundial, si eran películas de Estados Unidos. Mundial quería decir que las repartían para que las vieran en todos los países que compraran copias de las películas. En una papelería-mercería cercana a la casa de mis padres, en el D.F., vendían postales con los retratos de las “estrellas” de la época, en blanco y negro. Con ellas y recortes de revistas hice un álbum cuyo paradero ignoro.
Años después quise hacer un cine club en la preparatoria y fui a una empresa alquiladora de películas. Eran películas de Estados Unidos y concluir los trámites fue una tarea que me hizo desistir. En la universidad fui asiduo del cine club de Jorge Ayala Blanco en el auditorio Che Guevara (Justo Sierra antes de 1968). También fui al cine a Copilco, a un lado de la ciudad universitaria, al CUC, y al INAH, en el bosque de Chapultepec, y al IFAL, en la colonia Cuauhtémoc, y al cine Regis, en avenida Juárez (recuerdo un ciclo de Ingmar Bergman), y a los cines de arte de Gustavo Alatriste, el director de la revista Sucesos. No podía dejar de pensar que debía ir a Francia a estudiar cine, como Salvador Elizondo, que escribió un librito sobre Visconti que publicó la Unam en una colección donde también hubo otros autores y temas.
En esos años me enteré que había una escuela de cine, el CUEC (empezó cursos en 1963), luego vendría la Cineteca Nacional (1974) y el CCC (1975). Entonces ya había decidido seguir siendo espectador y no cineasta, así que no me perdí ninguna de las muestras de cine por varios años, desde la primera, con selecciones que no siempre eran las esperadas. En una Muestra Internacional de Cine vi por primera vez a Mel Gibson, Gallipoli, aunque pudo ser antes, en Mad Max.
Al recordar y escribir esto, y dado los tiempos que corren, ¿no deberían darme una “pensión” los industriales de Hollywood, por haber sido espectador cinéfilo infatigable? ¡Lo que gasté recorriendo el D. F. para sentarme frente a una pantalla y quedarme quieto! También la industria del cine le debe algo a mi padre. Nos llevaba al cine los sábados, a mis hermanas y a mí, a ver funciones dobles y triples: costaba menos la entrada y uno salía “ebrio” de cine.
CINE O TV
En los años recientes he dejado de ir al cine porque a diario hay una película que ver en la televisión, casi nunca de primera categoría, porque no dejo de pensar que la calidad del cine de Estados Unidos es parejamente baja, que algunas “estrellas” (el star system) hacen que muchos actores sean eternamente de segunda categoría, o tercera, y que podríamos ver más películas si no repitieran y repitieran y repitieran unas cuantas hasta la náusea (¿es más barato?).
Creo que el negocio del cine de Estados Unidos va a seguir repartiendo mucho dinero a unos cuantos y dinero (salarios, honorarios) a los demás. Entonces, ¿por qué les preocupa que la gente se sirva gratis lo que pueda por Internet? Es porque un buen empresario no puede dejar de ver dónde hay un negocio para ganar más. ¿Hay menos gente en los cines y hay que compensar cobrándoles el alquiler de películas a los que se quedan en casa? ¿Y la demografía? Un cinéfilo deja de ir y la butaca la ocupa un distraído que come palomitas (antes había muéganos y papas fritas sin marca).
Un buen negocio no es el que mantiene una clientela, sino el que la aumenta. Así que por una persona que deje de ir al cine va a haber otra que sí vaya, porque el cine es un acto social, una lonchería con luz parpadeante que viene de la pantalla y en donde no se debe platicar, aunque algunos ignoran este detalle. Por eso los lunes no hay gente en los cines, la multitud fue el domingo y en casa no todos ven películas, porque la competencia es la que hacen las series, también producto de Estados Unidos, y los programas nacionales. Los canales que transmiten películas hacen que suba el precio que cobran los cines. En casa, una renta mensual de televisión permite ver tres películas diarias: por cada película estamos pagando 3 pesos, más o menos, o nueve si sólo vemos una al día. Cuánto nos costaría volver el lunes al cine. Y claro que el negocio de la venta de refrescos y palomitas se resiente, pero en eso no hay mucho por hacer: 3 o 9 pesos, pantalla chica, contra 100 pesos, pantalla grande, más lonchería, más traslado.
¿Creen los productores que de verdad Internet afecta su negocio? No he visto sus cálculos. Conviene invertir en películas que sólo lucen en salas de cine, como es el caso de La guerra de las galaxias. Es absurdo comprarla en CD. La televisión más plana y de más pulgadas no compite con la pantalla de cine. Igual en el caso de cine de mayor calidad. Pienso en Amarcord, de Fellini: la pequeña lancha en el mar con bruma y la aparición del trasatlántico… Eso sólo puede verse en una pantalla grande y en la oscuridad de la sala de cine, rodeado de desconocidos que por unos segundos pierden la respiración.
Además, por lo pronto basta la advertencia “sólo en cines”, para azuzar a quienes estén urgidos por ver la nueva película. Y habría que iniciar una guerra para exigir que no quieran cobrarnos lo mismo por La guerra… que por una comedia de diez o veinte mil dólares.
Últimos comentarios. ¿Quién pudo disfrutar, quién puede decir yo vi Iván el terrible, si lo vio en televisión? Yo lo vi (no lo vi) en el canal Once del IPN, con comentarios de Emilio García Riera, José de la Colina y Tomás Pérez Turrent. En cuanto a Días de Cine, de Televisión Española, es un programa excelente (los sábados, lo veo gracias a Internet). Aunque muy apergollado, también los responsables del programa, por los reflectores de Hollywood, cumplieron veinte años de presencia.
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