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sábado, 21 de abril de 2012

¿CONCILIACIÓN O CONMEMORACIÓN? / MIGUEL SALVADOR RODRÍGUEZ AZUETA / FUNDACROVER, A.C.

21 DE ABRIL DE 2014

Se acerca la fecha, estamos a tres años de que los ciudadanos veracruzanos y sus autoridades tomemos una decisión histórica respecto a los acontecimientos de 21 y 22 de abril de 1914.
No quiero utilizar este espacio para hacer un recuento histórico. Que si la invasión fue un pretexto del gobierno americano para sacar a Huerta del poder o que si el plan era anexarnos para hacerse del importante puerto y  americanizarnos, cosa que impidieron los maestros porteños con Delfino Valenzuela a la cabeza. Aquí no voy a hablar de los tantos héroes, los conocidos y los anónimos, ni de la barbarie o consecuencias legales que jamás se exigieron amparándonos en el derecho internacional por no existir un casus belli o declaración de guerra, o el por qué  los distintos grupos revolucionarios prefirieron continuar su lucha y dejar a Veracruz, como otras tantas veces, con su problema.
En mi opinión,  creo que lo más importante es que los veracruzanos porteños debemos hacernos cargo de nuestro futuro. Los  testigos de aquella gesta ya no están entre nosotros. Actualmente pocos son los que le dan importancia al evento. La Marina se adueñó de la mayoría de los eventos y por parte de las autoridades municipales el asunto se reduce a colocar una ofrenda floral en algún monumento (porque para colmo hay dos) y eso es todo.
No hay grandes actividades por parte del pueblo, no se detiene el tiempo ni suenan sirenas, parece que todo está olvidado. Sin embargo, el llamado centro histórico jarocho es una cuenta pendiente, cuya solución la encuentro más próxima al ingenio y la innovación que al BID (Banco Interamericano de Desarrollo).  Reitero, los porteños jarochos  debemos hacernos responsables de nuestro futuro.
Mi propuesta será tomada como audaz y tal vez antipatriótica, pero creo que es lo mejor, o es esto o el silencio y seguir mascullando nuestro rencor.
Propongo que la comisión encargada de conmemorar el centenario de la gesta heroica se avoque a concretar “El día de la conciliación”, que involucre a sectores sociales y de gobierno de los Estados Unidos. Que nuestro senadores se comprometan a gestionar recursos internacionales para aplicarlos al centro histórico, que si en verdad queremos salvarlo no nombremos comisiones sino responsables, tenemos excelentes  jóvenes brillantes que pueden realizar un estudio y proyecto sin recurrir a costosos empresas. Está la Universidad Veracruzana, uno de nuestros orgullos, la Facultad de Arquitectura.
En el plano político se requiere de juventud y brillantez de los actores, pero se necesita solo uno que dirija las negociaciones, que se proponga obtener recursos suficientes para levantar el centro histórico. Necesitamos repoblarlo, ofrecer habitaciones, innovar, construir departamentos para estudiantes, aprovechar la zona universitaria del centro, incentivar a las grandes empresas aduaneras (ICAVE, APIVER, agencias aduaneras), para que se rescaten edificios abandonados por sus dueños. Si se donó el Agrocentro (el Armadillo), ¡que no podamos donar otro edificio que le de vida al sector!
La remodelación de la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción es un ejemplo de que voluntad y honestidad  son grandes aliados. No esperemos a que los inmuebles se caigan, creo que es traición a Veracruz que un dueño espere ese momento para venderlo como terreno, el que lo hace comete un crimen contra su ciudad y sus ciudadanos.
Los porteños debemos concretar este proyecto, juntos, sociedad y gobierno, antes de que nos los arrebaten, es de justicia. Nosotros no atacamos a nadie, nosotros fuimos víctimas de un juego perverso de poder, por ello debemos buscar  soluciones innovadoras, sin rencores, firmes. Nuestra ciudad, como bien dijo Francisco Rivera Avila (Paco Píldora) conoce ya más de pólvora que un chino,  se lo merece, ¡Sí a la conciliación, no a las conmemoraciones por compromiso!
                                                                  azueta@hotmail.com

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