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miércoles, 11 de enero de 2012

COMO EN EL SIGLO XIX

Nota de María Luz Nóchez y Élmer Menjívar, el faro.net, 9 de enero de 2012. Versión resumida.

El gobierno de El Salvador canceló un contrato que tenía con la editorial sueca Bombadil Publishing AB para publicar a diez autores salvadoreños. El domingo 8 de enero, Bombadil Publishing anunció que se desistía de buscar la vía judicial para no incurrir en gastos que podrían ser elevados además de demorados. El motivo de la demanda se basaba en que hubo una orden de compra por 10 mil ejemplares de esos libros a un precio cinco veces mayor que lo que costaría editarlos en la Dirección de Publicaciones e Impresos (DPI). El monto de la compra ascendía a 100 mil dólares.
            Róger Lindo, escritor y periodista, fue nombrado director de Publicaciones e Impresos apenas este 5 de enero, cinco meses después de que la institución quedara acéfala por la destitución de Carlos Serpas a causa de “anomalías y decisiones inconsultas”, según había declarado Héctor Samour, secretario de Cultura de El Salvador, en octubre de 2011.
            Samor envió una carta a Marianne Rugård, directora de Bombadil, el 29 de julio de 2011, en la que se desligaba del compromiso de pago que la DPI tenía con ellos, ya que como institución gubernamental está obligado a un proceso  interno para validar toda compra y no están autorizados a adquirir bienes y servicios en el extranjero.
            Samour también pidió un plazo de seis meses para devolver los libros e informó que contactaría a un tercero que negociaría con Bombadil el precio del lote de libros. La compra en cuestión no pasó ni por el departamento jurídico ni por la unidad de adquisiciones y contrataciones de la Secretaría, como ordena la ley. Estas omisiones podrían constituir un delito, aunque por ahora las autoridades lo manejan como una "estupidez", según las calificó Luis Monterrosa, director de Relaciones Internacionales y Cooperación Externa de Secultura, quien a finales de julio de 2010 asumió como el único encargado de las relaciones con la editorial para aclarar los malentendidos, quien agregó que es material que ellos mismos pueden imprimir a menor costo, mejor calidad e incluso venderlos más baratos.  Monterrosa prefiere no opinar respecto a las atribuciones que Serpas pudo o no haber tomado en esos momentos, excusándose en que apenas medió palabra dos veces con él, la primera al ser nombrado como el encargado de llevar las relaciones con Bombadil y, una segunda, luego de haber sido depuesto de su cargo.

Bombadil Publishing
Es una editorial que tiene cuatro años de haber sido fundada, en su blog aseguran tener presencia en 94 países bajo el concepto de publicar a jóvenes para jóvenes. Ejecutan sus funciones editoriales desde Suecia, manejan algunas cuentas desde Nueva York, diagraman en Alemania e imprimen en el mundo con el sello de RR Donnelley. No obstante, la proyección de la editorial en la red es poco significativa, con comunicados de prensa, un blog actualizado por los mismos colaboradores y un grupo en Facebook sin actualizar desde agosto del 2011.
Bombadil apareció en El Salvador por primera vez en agosto de 2009. Su director
ejecutivo para América Latina y España es un salvadoreño que vive en Suecia llamado Melvin González. En esa visita, en la que presentaron un libro de dos jóvenes originarios
de Ahuachapán, ciudad natal de González, tuvieron un acercamiento con la Secretaría de Cultura, según detalla Marianne Rugård, y conocieron a Héctor Samour. El primer contacto con la DPI fue en enero de 2010, luego la editorial invitó al entonces director de la DPI al país nórdico en el verano, para formalizar los acuerdos.

Las denuncias previas
El caso dejó ver su primera arista cuando un grupo de escritores hizo pública una queja en las redes sociales; no habían recibido el pago en concepto de derechos de autor por la publicación de las obras que la DPI había negociado con la editorial sueca. Las inquietudes de los escritores se intensificaron luego de encontrar anunciados sus libros en internet, ofrecidos hasta en 41 dólares. Otro detonante fue ver las muestras de los libros en exhibición en la Feria Internacional del Libro en Centroamérica (Filcen), el pasado agosto de 2011. 
En efecto, en el sitio web www.bokus.com de venta de libros, Bombadil Publising vende su catálogo con 19 títulos, de los cuales 10 son de autores salvadoreños. El precio de los títulos oscila entre 200 coronas suecas (29 dólares) y 282 coronas suecas (41 dólares). Los autores y obras involucrados en el caso son Ana Escoto, Menguante y otras creaturas; Johana Raabe, Entre una y tres de la madrugada; Alberto Pocasangre, Camisa de fuerza; Roxana Méndez, Mnemosine; Elena Salamanca, Último viernes, todo ellos en la Colección Nueva Palabra. También figuraban Maura Echeverría, Sol de cariño, Roberto Laínez, Tempestad en un vaso, y los fallecidos Rafael Menjívar Los héroes tienen sueño, Pedro Geoffroy Rivas, Los nietos del jaguar y Francisco Gavidia, Júpiter.

En el correo electrónico recibido por elfaro.net este domingo 8 de enero, Rugård declara que no demandarán a la DPI, ni a la Secretaría de Cultura, porque sería un caso que podría llevar tres, cinco o siete años y que implicaría demasiados gastos, y excede el tiempo que las actuales autoridades permanecerían en sus cargos. Sin embargo, mantiene su postura frente a los argumentos contra la validez de la compra de los 10 mil libros.
"A pesar de que siento que la DPI nos ha maltratado al no pagarnos y no realizar
los contratos de manera apropiada, no nos hará ningún favor llevarlos a la corte,
 y ciertamente no le hará tampoco un favor a El Salvador o a nuestros queridos autores", explica en su carta.  Rugård reclama que el Secretario se haya dado por sorprendido y se escude en los actos inconsultos de Serpas, cuando desde el principio, tanto a ella como a Melvin González, Serpas les dijo que actuaba bajo las órdenes de Samour. Rugård también argumenta que en caso de que Serpas haya actuado bajo su voluntad y de forma deliberada, no hay manera en que Samour no se haya dado cuenta, ya que ella misma lo mantuvo al tanto a través de correos electrónicos de los libros listos para impresión, la orden lista para ser enviada y sobre el pago. 

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